Pequeña minería

"Calcita", la nueva marca de piedras semipreciosas de San Juan

Adriana Luna ganó uno de los subsidios que entregó el Gobierno de la Provincia a pequeños emprendedores mineros. Quiere producir sólo piedras de acá. Por Viviana Pastor
martes, 20 de diciembre de 2016 · 19:18
Es geóloga pero su amor por las piedras nació mucho antes que decidiera estudiar esta carrera. Fue su padre el primero que le enseñó a distinguir un cuarzo de un mármol, a cortarlos y a pulirlos.

Adriana Luna es una de las 64 ganadoras de los subsidios para la minería artesanal que otorgó el Ministerio de Minería de la Provincia. Recibirá $250.000 que le alcanzarán para comprar dos máquinas para cortar, pulir y hacer bolitas de piedras de distinto tamaño, insumos y hasta para construir su primer taller.
 


Se enteró del programa de Minería gracias a una amiga geóloga y decidió presentarse. Ya había intentado antes obtener un crédito con Capital Semilla pero no lo logró. "Sin esta ayuda sería imposible acceder a las máquinas y poner mi propio taller", dijo Luna.

Adriana mostró con orgullo cada una de las piezas que realizó, casi todas junto a su padre, donde las piedras semipreciosas de San Juan, y algunas compradas afuera, son protagonistas. Relojes incrustados en bloques de cuarzo, lámparas de piedra, morteros de mármol y aros y dijes de lapislázuli, turquesa y ópalo.
 


"Esto empezó como un hobbie, cuando estudiaba pulía piedras y hacía aros y tenía algún dinero. Pero no soy orfebre y esta empresa apunta sólo a proveer de piedras a los artesanos. Este proyecto me permitirá pasar de la escala artesanal a la industrial y trabajar sólo con piedras semipreciosas de San Juan ya que tenemos muchas. Hay jade, aragonito, fluorita, rodocrosita, ópalo, piedra luna, granate, berilo, feldespato, crisocola, entre otras", aseguró.
 


Lapidación se llama el oficio de quien reconoce, corta y pule piedras para joyería. "Calcita se llama esta empresa porque es un mineral muy común en la zona de la precordillera sanjuanina. Estamos  en una plataforma carbonática", explicó Luna, haciendo gala de su ciencia.  

Las máquinas las comprará a un fabricante en Buenos Aires quien además la orientó en las más adecuadas para esta etapa. "Son tres máquinas y con la cabuchonera podré pasar de hacer 10 piezas por día a hacer 200 piezas por día o más", contó entusiasmada. 

Luna dijo que el mercado está complicado porque el mayor productor de piedras semipreciosas es China e ingresan al país por muy bajo precio. Además, también tiene en contra el mercado de insumos para bijouterie donde venden imitaciones de piedras, de plástico o vidrio. Por eso estas piedras están más orientadas al artesano u orfebre que trabaja con materiales nobles, con piedras verdaderas y que tiene clientes que reconocen la diferencia y pagan por ese trabajo.
 


Pero la empresa de Luna no se limita a proveer de piedras a la orfebrería, también planean realizar regalos empresariales y hasta realizar tareas para la minería, como el corte de testigos en la exploración.

Sobre precios aún no puede adelantar nada. Todo dependerá de la productividad y de la materia prima que pueda conseguir. "Hay muchos baqueanos que se dedican a buscar piedras y vender", dijo.
 



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