En Argentina

Revelan nuevos casos de abusos de curas

El canal TN mostró el caso del fundador del Instituto Religioso Discípulos de Jesús de San Juan Bautista, el cual tiene dos denuncias penales y 25 procesos a nivel eclesiástico.
lunes, 19 de diciembre de 2016 · 23:25
En 1996, el padre Agustín Rosa fundó el Instituto Religioso Discípulos de Jesús de San Juan Bautista que depende del Arzobispado de Salta. Veinte años después, el cura fue expulsado y vive recluido en Finca La Cruz. Tanto Rosa, de 64 años, como Nicolás Parma, otro sacerdote de 38 años de la misma comunidad, están denunciados por abuso sexual, según mostró un informe del canal TN.

Las denuncias llegaron desde un exnovicio, llamado Yair Gyurkovitz, quien acusa a los dos sacerdotes por abuso sexual simple. A él se suma la exmonja Valeria Zarsa, que sufrió -dice- el abuso del fundador del Instituto.

Ambos casos fueron denunciados penalmente, primero lo hizo Yair y luego Valeria. Ella denuncia al padre Rosa por amenazas coactivas, reducción a la servidumbre y abusos sexuales reiterados contra su persona y otros miembros de la comunidad.

Yair tiene 21 años y vive en La Plata. Cuando tenía 16, estaba en la casa que la comunidad tiene en Puerto Santa Cruz, en la provincia del mismo nombre. Allí habría sufrido el primer abuso por parte del cura Nicolás Parma, cuyo nombre religioso es Felipe. En 2012, el padre lo invitó a su habitación y ocurrió lo que hoy prefiere olvidar.

"Te voy a comer la boquita, te voy a partir en 8, decía. Me llamó una vez a su pieza, me pidió que duerma la siesta con él, yo le dije que no. Me dijo que me acueste en su cama. Él estaba tapado y yo estaba vestido. Empezó a besarme el cuello y a acariciarme la espalda y las piernas. Mientras hacía eso, se masturbaba. Sentía cómo se movía y cómo gemía", dijo el exnovicio.

El joven se fue de vuelta a la casa de su familia, pero el padre Rosas le pidió volver. "Me volvió a pedir que nunca dijera nada de lo ocurrido y que cuidara el nombre del padre Felipe", dice Yair.

"Para abusar de los hermanos, el padre Agustín era muy astuto", asegura Valeria. Ambos denunciantes coinciden en el modus operandi de Agustín: "Le decía a los hermanos que tenían varicocele y les pedía que se bajaran los pantalones para revisarlos".

La exmonja de la comunidad, tiene 43 años y vive en Salta. También denuncia que fue víctima del padre Rosa. Trabajó durante 10 años a su lado. Valeria viajó a México luego de que el Instituto decidiera abrir una nueva sede en Toluca. Allí cinco años más tarde, recibiría nuevamente la visita de Rosa y allí abusó de ella. "El padre Rubén Agustín Rosa Torino me dijo que quería probar si a las monjas le quedaban mejor los cinturones que los cíngulos (cordones que se usan alrededor de la cintura) y en el momento en que mi superiora entra al baño de esa habitación, él se saca su cinturón y lo pasa por detrás de mi espalda diciendo: "Quedate quieta". Mientras lo hacía, hundió su rostro en mi pecho, en clara actitud sexual intimidatoria, abusando de su poder".

En agosto de 2015, el Vaticano designó a un comisario canónico para analizar las 25 denuncias recibidas por canales eclesiásticos de miembros de la comunidad sobre las irregularidades dentro del Instituto.

Ahora Agustín Rosa vive en una finca desde que el Vaticano intervino el Instituto Religioso Discípulos de Jesús de San Juan Bautista. Allí negó todas las denuncias en su contra.

El cura le dijo a TN: "No se quién pudo haber dicho eso porque nunca fui acusado". Admitió saber quién es Yair, uno de los denunciantes, pero dijo ignorar los cargos: "la Justicia nunca me preguntó nada".

Fuente: TN

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