El arte de la negociación. El Gobierno ofrecería hoy a los
gremios un combo algo mejor del que dejaron trascender los últimos días a los
medios. Según aseguraron altas fuentes de la Casa Rosada a Clarín, esta mañana,
esas zanahorias sería ampliar el bono de fin de año para jubilados y poner un
techo de 45.000 pesos para eximir a los asalariados del descuento de Ganancias
del medio aguinaldo.
Otra novedad que circuló esta mañana es que, a diferencia de
la primera reunión, de hace dos semanas, al encuentro de hoy en el Ministerio
de Trabajo irán por parte del Gobierno dos representantes: el dueño de casa,
Jorge Triaca, y el vicejefe de Gabinete Mario Quintana. Al primer cónclave
asistieron también los ministros de Interior, Rogelio Frigerio, de Hacienda,
Alfonso Prat Gay, y de Producción, Francisco Cabrera.
La oferta claro, incluirá también bono de fin de año para
los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH). Algunas versiones
ubican ese plus entre 500 y 1.000 pesos. El piso parece muy bajo, teniendo en
cuenta que se acerca al extra que repartió Mauricio Macri pocos meses después
de haber desembarcado en la Rosada. Con la inflación aún por encima de un 40%
anual, debería ser superior a aquel medio millar.
En cuanto al alcance, hasta ahora se aseguraba que sería
para los que cobran la mínima ($ 5.661), como la vez anterior. Pero una de las
ofertas del Gobierno sería subir ese parámetro para meter a más jubilados
adentro. Está claro que siempre el corte resultará injusto para los que queden
inmediatamente afuera.
La charla con los gremios también materializará la idea de
convocar a una mesa de diálogo para la producción y el trabajo a fin de mes. El
primer objetivo sería claro: que empresarios y sindicalistas negocien
privadamente un bono de fin de año, como viene ocurriendo desde hace varias
temporadas.
El Gobierno por ahora descartaba ampliar este beneficio a
los estatales, en parte por sus cuentas deficitarias pero también por la catarata
de reclamos que repercutirá en las desgastadas cajas de los mandatarios del
interior. De todos modos, como contó hoy Clarín, varias provincias ya conversan
con sus empleados públicos algún extra navideño.
La gran pregunta, a esta hora, es si esta oferta alcanzará
para desactivar el paro que ya lanzó sin fecha la CGT. En Gobierno, casi por
default, son optimistas. Pero también, conscientes de que la interna entre la
conducción gremial hace imposible por estas horas garantizar la paz.