Por Viviana Pastor
Los cultivos posibles sobre el Corredor Bioceánico
En una zona que hasta hace poco era campo inútil y ahora es tierra valiosa sobre el futuro Corredor Biocéanico, al menos 20.000 hectáreas son aptas para el cultivo de olivos, vid, pistachos, pasturas y hortalizas. Son parte de las 64.000 hectáreas de tierra virgen de Caballo Anca, en Jáchal, sobre la Ruta 150, que podrán ser productivas según el estudio preliminar que realiza el INTA en el área, pero que recién a fin de este año estará completo, según anticipó el ministro de Producción Marcelo Alós.
Este campo ubicado al Norte de la Provincia, fue expropiado por el gobierno para crear una colonia agrícola. A Caballo Anca se llega por la ruta 150, en construcción, en una zona que día a día aumenta su valor ya que es parte del Corredor Bioceánico, que pasando por San Juan unirá Porto Alegre en Brasil, con el puerto de Coquimbo en Chile, atravesando el futuro túnel de Agua Negra.
El campo, que tiene forma de trapecio, está cercado al este por las Sierras de Valle Fértil que pertenecen a Ischigualasto; y al oeste por las Sierras de Alicán; hacia el sur limita con el campo Punta del Agua y el norte con los campos de Ferreyra. Pertenece al valle del Bermejo y está atravesado por el río Huaco, el río Bermejo y varios arroyos menores. Y si bien es una gran planicie está salpicado por algunos médanos como el de Guevara y el Blanco, por eso hay unas 40.000 hectáreas que no podrán usarse para cultivo, las grandes extensiones que ocupan los médanos y el piedemonte.
“Creemos que a fin de año estará terminado el estudio y tendremos una serie de datos de clima más larga que nos permitirá confirmar o no las posibilidades de cada cultivo”, señaló el Ministro.
Según viejos estudios realizados por el Centro Regional de Aguas Subterráneas (CRAS) del Instituto Nacional del Agua (INA), el agua subterránea de Caballo Anca es de muy buena calidad. Las muestras de un viejo pozo de la zona tenían unos 1.100 micromhos, una unidad que mide la conductividad y mientras más alto es indica peor calidad de agua. Por ejemplo, el agua del pozo de Punta del Agua tiene entre 7.000 y 8.000 micromhos y el agua del río Jáchal tiene 3.000.
La historia
El febrero de 2012, el Gobernador José Luis Gioja anunciaba los planes del Gobierno de proyectar una colonia agrícola en Caballo Anca. “Un tema que me apasiona es el de Caballo Anca, que por una maniobra especulativa de unos abogados estaba a punto de pasar a remate y la provincia logró expropiarlo. Hoy son 64 mil hectáreas del Gobierno de San Juan que vamos a estudiar y las vamos a poner a producir para tener ahí cabras, olivos parrales, vacas, lo que nos digan que se dará mejor. Queremos que sean los sanjuaninos los que tengan ahí una unidad productiva”, dijo el Gioja en un acto con funcionarios nacionales.
Por entonces, la Provincia firmó un convenio con INTA para que éste realizara los estudios correspondientes a suelo, clima y agua para definir los mejores cultivos posibles para una zona donde nunca antes se había producido nada.
La historia del salvataje
En el año 2008 las 64.000 hectáreas del campo Caballo Anca iban directo a remate por un monto de $183.316, debido a una deuda de honorarios profesionales del abogado González Garay, que según contó el diputado Horacio Espejo era de unos $15.000. El diputado le informó esta situación al Gobernador y un día antes del remate se redacta el proyecto de expropiación y se aprueba en la legislatura. Se depositaron 6,3 millones de pesos para el pago a los siete dueños de ese campo que figuran en la escritura: Alejandro Armando Guevara, Eusebio Roque López, Edmundo Inosencio Elizondo, Eliseo Saen Ferrá, Martín Exequiel Elizondo, José Isaac Álvarez y Martín Eliseo Sánchez.
Como se trata de un campo indiviso, se cree que el monto total deberá dividirse en partes iguales.