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"Se fue un maestro del periodismo": el fútbol y los medios despiden a Ernesto Cherquis Bialo
A los 85 años, falleció uno de los grandes narradores de la épica deportiva. Colegas, dirigentes y figuras del deporte lo despidieron con mensajes cargados de emoción y reconocimiento.
La muerte de Ernesto Cherquis Bialo sacudió al mundo del deporte y del periodismo argentino. Dueño de una prosa inconfundible y testigo privilegiado de décadas doradas, su partida generó una ola de mensajes que coincidieron en un mismo punto: se fue un maestro.
Las redes sociales se llenaron rápidamente de despedidas. Desde colegas hasta dirigentes y protagonistas del deporte, todos evocaron su legado. Uno de los más sentidos fue el de San Lorenzo de Almagro, el club de sus amores, que lo definió como “gigante del periodismo” y recordó su pasión inalterable por los colores azulgranas.
Entre las voces que lo homenajearon también estuvo Marcelo Tinelli, quien lo describió como “un señor siempre” y un ejemplo dentro de la profesión, más allá de coincidencias o diferencias. En la misma línea, el exarquero José Luis Félix Chilavert destacó su integridad y su peso dentro del periodismo argentino.
El impacto también se sintió en las nuevas generaciones. El relator Pablo Giralt lo definió como “un periodista de raza”, mientras que Silvio Maverino lo describió como “el último gran narrador de la épica deportiva”. Para Marcelo Gantman, en cambio, su legado está en la enseñanza: “cuando sabes escribir es porque lees; y si lees, sabes contar historias”.
Su paso por medios emblemáticos como El Gráfico dejó una huella imborrable. Allí no solo dirigió, sino que también consolidó un estilo que marcó época, combinando rigor, sensibilidad y una narrativa capaz de convertir cada historia en algo trascendente.
Durante más de seis décadas, Cherquis Bialo construyó una carrera atravesada por el fútbol, el boxeo y las grandes gestas deportivas. Pero, sobre todo, dejó una enseñanza que hoy se repite en cada despedida: el periodismo, cuando se hace con pasión y compromiso, puede ser también una forma de arte.