San Martín parecía tener el partido controlado, pero el final le jugó una mala pasada. En la sexta fecha del grupo B, el Verdinegro arrancó con todo ante su homónimo tucumano y se puso en ventaja apenas a los 5 minutos, cuando Federico Murillo aprovechó un centro de Hernán Zuliani y puso el 1-0.
Baldazo de agua fría sobre el final: San Martín lo ganaba, pero el Santo tucumano le arruinó la fiesta
El Verdinegro arrancó mejor, sufrió bajas por lesión y se cayó en el segundo tiempo. Murillo adelantó al local, pero Juárez igualó cuando el partido estaba por terminar. Bronca en el Pueblo Viejo.
El primer tiempo fue todo del local: presión, juego asociado y sensación de control sobre un Santo tucumano que no encontraba respuestas. Pero en el segundo tiempo, la historia cambió. San Martín se cayó futbolísticamente, los cambios llegaron tarde y, además, sufrió la salida por lesión de Zuliani y Bruno Juncos, complicando aún más la situación.
El partido se volvió friccionado y trabado. El Santo tucumano se adelantó, generó algunas chances y, en el minuto 96, Jorge Juárez igualó de cabeza tras un córner, dejando a los de Concepción con la sensación amarga de haber perdido dos puntos sobre la hora.
Los cambios llegaron para intentar recuperar el control: Dante Álvarez ingresó por Zuliani, Jaurena reemplazó a Juncos y Pelaitay, Iachetti y Riveros intentaron darle aire fresco al mediocampo. Sin embargo, el equipo no logró encontrar la fluidez del primer tiempo y la ansiedad se sintió en cada jugada final.
Más allá del empate, el equipo dirigido por Ariel Martos dejó buenas señales en algunos pasajes del primer tiempo, con Murillo y Zuliani destacándose, aunque el cierre mostró nuevamente la falta de contundencia y la vulnerabilidad ante pelotas paradas, tal como pasó con el gol del empate.
El próximo desafío para San Martín será recibir a Racing de Córdoba, buscando volver al triunfo y recuperar confianza tras un empate que duele, sobre todo por cómo llegó.