Que el "fútbol da revancha", es una frase que la lleva muy adentro. Una expresión que tiene un significado especial, que también hace referencia a su ímpetu y ganas de siempre salir adelante. Sobre todo en el ascenso, un submundo donde un día estás arriba, otro abajo, donde de pronto tocas el cielo con las manos o quedás literalmente con las manos vacías. Bruno Rodríguez (30), el flamante refuerzo de San Martín, dice que pasó por todas. Incluso confiesa que cuando tenía 26 años y muchos sueños por delante estuvo a punto de dejar el fútbol.
Estuvo a punto de dejar el fútbol por una lesión y hoy da el gran salto de su vida
Aislado en el Hotel Viña del Sol, donde cumple con la cuarentena obligatoria tras viajar a San Juan desde Corrientes, el delantero abre su corazón y cuenta cómo ha sido el camino para arribar a la Primera Nacional, la máxima categoría en la que va a jugar gracias al Verdinegro y a sus goles. "La verdad que este presente me da mucha alegría. Me costó mucho llegar hasta acá. Soy jugador del ascenso, que vive el día a día y que económicamente es muy difícil. Era una gran oportunidad la de San Martín y no la quería dejar pasar", señala a este medio.
Bruno dice que pasó muchas adversidades, pero la más trascendental en su vida fue cuando en 2016 se rompió los ligamentos cruzados. En aquel entonces vestía la camiseta de Ferrocarril Midland. "Estuve a punto de dejar todo", confiesa. Y agrega que: "Era una situación complicada. Además de la lesión hacía un tiempo que no cobraba, un par de meses. Y no estaba jugando. Fue todo un combo. Pensé en volver a Corrientes y abandonar todo".
Aquella lesión le jugó una mala pasada, pero no bajó los brazos. El aguante de la familia, de los amigos y colegas de la redonda lo ayudaron a sobreponerse, y a pensar en volver a intentarlo. Así fue que siguió transitando por los equipos de la B y C Metropolitana, hasta que en enero de 2020 pasó al Federal A, nada menos que de la mano de Sportivo Desamparados. En Puyuta marcó 5 goles en 5 partidos, e incluso fue protagonista de la victoria contra el Verdinegro en el clásico que se disputó en enero pasado en el Estadio del Bicentenario.
"Estuve hablando con los compañeros que dejé. Muchos me felicitaron por el salto de categoría. Yo vengo de abajo y quiero aprovechar esta oportunidad", expresa Rodríguez.
Cuenta que San Martín ya lo venía rastreando desde hace un par de meses, pero recién se concretó su llegada hace pocos días. Ahora aguarda ansioso el inicio de las prácticas. Dice que ya se puso en contacto con el DT Paulo Ferrari, que también está aislado en un hotel, y que se encuentra en óptimas condiciones físicas. "Cuando cumpla los 14 días firmaré el contrato. Estoy contento y espero estar a la altura de San Martín y la categoría", cierra.