Parece que todos los caminos en la vida de Junior Sousa (32) conducen a San Juan. Desde que arribó a la provincia en 2009 para integrar las filas de UPCN Voley, el conocido jugador brasileño entabló un idilio con estas tierras casi inquebrantable. Se radicó en Capital, se enamoró de una sanjuanina y ahora acaba de convertirse por primera vez en papá. “Es el lugar que elegí para vivir el resto de mi vida. Me dio todo San Juan”, dijo de antemano.
Junior atraviesa la cuarentena junto a Florencia, su pareja, y su bebé Donato. En la última temporada estuvo jugando en el Apan Volei, pero por la emergencia sanitaria regresó justo a tiempo a San Juan. “La verdad que me cuesta mucho adaptarme a la cuarentena al estar acostumbrado al gimnasio o a salir a correr. Por suerte estoy en familia, lo que hace que todo sea más llevadero”, expresó.
El jugador vivió el inicio de la pandemia por coronavirus en Brasil. Allí estuvo desde principio de enero para participar de la máxima liga de voley. “Realmente fue muy complicado porque primero nadie esperaba vivir una situación así, de cancelar todo de un día para el otro, todos los deportes. Estuve viviendo en el centro de Blumenau y de golpe la ciudad quedó vacía, realmente fue impactante, como vivir una película”, contó.
La paternidad, sin embargo, puso de colores esta cuarentena. La llegada de su primer hijo, a quien pudo disfrutar los primeros dos días porque tuvo que regresar al país vecino para cumplir con sus obligaciones deportivas, cambió por completo su vida. “Cuando me fui lloré todo el viaje, pero sabía que era cuestión de tiempo para volver. Y el reencuentro fue maravilloso porque cuando lo conocí era pequeñito y flaquito, y cuando volví a verlo era otra criatura, rellenito y hermoso. Me sorprendió lo mucho que creció en los días que estuve lejos. Estar todo el día con mi hijo es algo hermoso que disfruto cada segundo”, señaló.

En medio de la emergencia sanitaria y su reciente paternidad, la idea de Junior es quedarse en San Juan. Ya tuvo la experiencia de jugar y salir varias veces campeón con UPCN Voley. Y también tuvo un paso por Obras Sanitarias. A ambos no le cierra la puerta. “No sé qué será de mi futuro, pero mi deseo es quedarme en San Juan o lo más cerca posible de mi familia. Sé que no depende solamente de mí, porque el voley está completamente parado. Pero me gustaría estar lo más cerca de mi familia, y si es en San Juan, mi casa, sería mucho mejor”, cerró.