La historia de Claudio, el nene que fue adoptado con 11 meses y se hizo fan de Boca por su papá de corazón
Tiene 13 años y padece cardiopatía congénita compleja e hipertensión pulmonar desde que nació. Juan Carlos y Liliana lo sumaron a su familia cuando estaba solito e internado en el Hospital Rawson.
"Vamos Boca", canta Claudio al compás de una de las canciones más populares de la "12" y que diariamente se escucha en el departamento en el que vive junto a sus padres y hermana Sara. Vestido de pie a cabeza con los colores “azul y oro”, con una máscara en el rostro debido a que sufre hipertensión pulmonar, además de cardiopatía congénita, el pequeño expresa con ilusión sus ganas de conocer al plantel xeneize. Habla lo justo y necesario, pero con esos ojitos brillosos y una sonrisa contagiosa lo expresa todo.
Claudio tiene una historia emocionante. Cuando nació en el Hospital Rawson los médicos le daban poca esperanza de vida. Pasó los primeros meses solo y bajo la contención y cuidado sólo de los profesionales. Fue hasta que aparecieron dos ángeles que apenas lo vieron quedaron eclipsados y no dudaron en acompañarlo, para luego hacerse cargo de él y adaptarlo formalmente. "Habían muchos niños, pero nosotros sentíamos en nuestros corazones que era él. Fue un amor sin palabras y no nos equivocamos. Nos sostiene de una manera tremenda", cuenta al borde de las lágrimas Liliana, su mamá.
Cuando emprendieron juntos el camino el niño tenía 11 meses y pesaba apenas 4 kilos. Fue una batalla dura, en la que tuvieron que sobrepasar complejas operaciones y largos tratamientos. Pero la fe y la esperanza los mantuvo unidos y con entereza.
El secretario de Estado de Deportes, Jorge Chica, se comprometió en hacer realidad el sueño de este pequeño luchador.
Ahora la ilusión del chico es conocer a los jugadores, en especial a Carlitos Tevez, y a Juan Román Riquelme, flamante vicepresidente segundo del club. También sueña con presenciar un partido, cosa que podría ser factible pero siempre y cuando se den las condiciones para que pueda salir de su casa: una de ellas es que no corra viento Zonda. "Por diferentes causas nunca pudo ir a ver al equipo y siempre me lo reclama. Ahora puede hacerlo, no es algo sencillo, pero está un poco mejor y quizás se puede permitir", contó Juan Carlos, su papá