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domingo 26 de abril de 2026

Rompiendo barreras

El fútbol a ciegas que cambia vidas

Es el único equipo no vidente de San Juan formado por diez pibes que, a través de la pelota, buscan divertirse y superarse. Cómo es jugar en la oscuridad, contado en primera persona. Por Carla Acosta
Por Redacción Tiempo de San Juan

 Por Carla Acosta

"Voy, voy, atentos”. Es la voz de Hugo, quien sigue el cascabel del balón como un radar para darle un pase a María José, la única mujer no vidente que hace fútbol en San Juan. Juegan en la oscuridad, pero el buen oído y la pelota sonora permiten que disputen un partido como cualquier otro. Este es el plantel sanjuanino PRODEA (Programa de Deporte Adaptado) de fútbol ciego que, de la mano del deporte más popular del mundo, son un ejemplo de esfuerzo, coraje y buen fútbol.

El sonajero en el interior de la pelota se escucha en el corazón del Aldo Cantoni. También se oyen gritos, algo habitual en el fútbol ciego para indicar las jugadas, los nombres y, claro, los goles. Pese a ser un equipo diverso, donde la edad y el género no cuentan, todos comparten una misma historia.

"Hace 20 años perdí mi vista y tuve que dejar de jugar al fútbol. Pensé que nunca más iba a volver a una cancha y por suerte aquí estoy. Nada es imposible para la gente que está en estas condiciones”, cuenta Hugo Carrizo, un ex futbolista profesional que tras sufrir presión ocular tuvo que colgar los botines en Colón Juniors.

La historia de María José Quiroga (23) es otra de las que conmueve. La joven viaja a los entrenamientos desde Albardón junto a su hermano Federico, quien es vidente y participa como arquero. Tuvo una infancia difícil, quedó ciega al nacer por una retinopatía del prematuro y, junto a sus tres hermanos, se crió sin papá y sin mamá, bajo el ala de su abuela Elva.

 

 

"En este deporte empecé de chica, a  los 12 años, cuando me prendía con todos los varones que vivían cerca de casa. El fútbol me ha dado muchas enseñanzas y amistades. Es mi deporte favorito, es una pasión que tengo desde chica. Cuando se armó este equipo no lo dudé y me sumé. Vengo en colectivo desde lejos pero me encanta el fútbol y hago el sacrificio que sea”, expresa la joven. 


 

Otro de los fanáticos de la redonda es Víctor Gutiérrez, quien a los 5 años un extraño virus le causó ceguera. Practica atletismo, pero en cada toque de la pelota deja a relucir su habilidad para con el fútbol. "La verdad que mucho no recuerdo de cuando quedé ciego, pero mi familia me cuenta que fue muy duro para todos. Yo tuvo una infancia tranquila y acomodándome a esto que me tocó. Pero feliz. Hoy puedo practicar este deporte que cambió mi vida en el último tiempo. Estoy agradecido.Ojalá nuestras historias sirvan de ejemplo y chicos como nosotros puedan sumarse”, cuenta el hincha de Boca.  

En los entrenamientos abunda el buen humor y el profesionalismo por parte de los chicos. Hugo es el que dirige la "batuta”, es el "Mascherano” del equipo según sus compañeros. "Él nos ayuda y está en todo. También nos incentiva a venir, a no dejar este lindo deporte”, cuenta Maxi Fernández.

En el grupo hay otro Maxi. Éste se apellida Díaz y es un joven vidente que por amor al deporte se unió al plantel de fútbol ciego. Maxi usa parche y venda en los ojos para jugar y, al igual que el resto, tiene la difícil tarea de marcar goles guiándose por el oído. "Me gusta poder ayudar y pasar este rato con los chicos. Es un plantel sano y sobre todo con valores. Es complicado hacer fútbol con los ojos vendados, pero día a día voy aprendiendo de ellos”, agrega.

 

 

En la cancha la tienen bastante clara. No cualquiera puede desarrollar tan bien el sentido auditivo como lo hacen ellos. Julián Cornejo es el entrenador y principal guía en los partidos. Pero detrás de este grupo de soñadores y guerreros está Mario Molina, quien a través de la secretaría de Deportes, apuesta a diversas disciplinas adaptadas.

 


En el caso del conjunto de fútbol ciego, los chicos asisten al Cantoni de manera gratuita, recibiendo el cuidado y atención que requieren. "Es una actividad poco difundida que tienen participación activa desde hace más de un año. Queremos que integren la Liga Nacional, como lo hace hoy el básquet. Ojalá muchas personas más se animen y puedan sumarse”, señala Molina.


  

El plantel: Maximiliano Díaz, Maxi Fernández, Eduardo Martínez, Hugo Carrizo, María José Quiroga, Nahuel Carrizo, Marcos Naveda y Federico Quiroga. DT: Julián Cornejo.

 

Así se juega el fútbol para ciegos

1-Cada equipo está compuesto por cinco jugadores, cuatro ciegos y el portero que es vidente.

2-La pelota tiene en su interior un sistema sonoro (cascabeles),la que permita reconocer su localización.

3-Es obligatorio que cada jugador use un antifaz y unos parches para evitar cualquier posibilidad de visión, a excepción del arquero.

4-En los partidos habrá cambios ilimitados, los futbolistas podrán ser sustituidos tantas veces como desee el entrenador.

5-Cada encuentro tendrá la presencia de dos árbitros. 

6-El terreno de juego puede ser de cemento o de pasto, pero siempre al aire libre por motivos acústicos.

7-El terreno de juego está dividido en tres tercios, desde donde dan sus indicaciones el portero, del entrenador y del guía, respectivamente.

8-Los arcos son iguales a los del futsal o handball.

9-El partido tiene dos  tiempos de 25 minutos, con un descanso de 10 minutos entre ambos.

10-Cada vez que se acerquen al balón o hagan un lanzamiento, los jugadores deben gritar "voy”.

 


  El viernes 5 de julio, el equipo sanjuanino tuvo el lujito de disputar un partido exhibición con el campeón argentino de la FADeC (Federación Argentina de Deporte para Ciegos): Godoy Cruz Uniredes. En el equipo de la vecina provincia estuvieron Federico Accardi, Froiland Padilla y Maximiliano Espinillo, integrantes del seleccionado argentino de fútbol para ciegos denominado Murciélagos. 

  

 

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