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sábado 4 de abril de 2026

Exclusivo, habló la esposa

Muerte del “Tiburón” Cancio: “En San Juan se agravó su salud”

María de los Ángeles contó cómo fueron las últimas semanas de vida del ciclista juninense, fallecido el 22 de febrero a raíz de una falla renal. Dijo que durante el Giro ya presentaba síntomas de deshidratación. También habló del amor del pedalero por San Juan y de su relación con el Chino Saldaño. Por Carla Acosta.
Por Redacción Tiempo de San Juan
Por Carla Acosta 
Tiempo de San Juan

"Cuando llegó de San Juan, después de correr el Giro del Sol y la Vuelta, me cuenta que tenía muy inflamado el hígado. Allá terminó muy deshidratado. Él venía con problemas pero allá se agravó su salud”. Así arrancó el relato de María de los Ángeles Guillamondegui (31), viuda del popular ciclista Sebastián Cancio (36), quien falleció el 22 de febrero después de pelear por su vida durante dos semanas, tras descompensarse al terminar tercero en la Doble Bragado. En exclusiva a Tiempo de San Juan, la mujer y madre de su único hijo contó cómo fueron los dos últimos meses del pedalero juninense, en especial sobre su paso por la Provincia a principio de año, en donde, según su relato, la salud del "Tiburón” comenzó a empeorar. 
 
Cancio viajó a San Juan a principios del 2015 para correr el Giro y la Vuelta a San Juan junto a la Municipalidad de Zonda. Llegó sin su familia y con algunos problemas de salud. Pero tal como lo reflejó María, era un tipo "antimédico”, no se alertaba ante un malestar físico: "No era de expresarse, no decía si estaba mal. Al Giro lo sufrió mucho. Nosotros suponíamos que era el cambio de clima pero el caso es que terminaba muy deshidratado. Pensábamos en el calor pero no era ni la primera Vuelta ni el primer Giro que corría en San Juan. Entonces llegamos a la conclusión de que ya venía con problemas, ya que en los entrenamientos anteriores se descomponía y hasta él decía que no rendía lo mismo. Pero en San Juan todo se agravó, fue la gota que rebasó el vaso”. 

La palabra de Guillamondegui reafirma lo dicho por Andrés Mansilla, jefe del equipo del Sindicato Argentino de Televisión para el que Cancio corrió la Doble Bragado, quien señaló a Diario Clarín que "había tenido algunos síntomas desde la Vuelta a San Juan, como diarreas, pero ya sabés cómo son los profesionales. Como capitán, lo que menos quiso fue bajarse de la Doble; eligió poner la cabeza y dejó todo por el equipo".

En la Doble Bragado, tras terminar tercero, Cancio se descompuso en la llegada. Según el relato de su esposa "llegó desplomado casi a los pies nuestros, con una deshidratación extrema. Me decía ´me quemo´. Con eso ya te indicaba cómo estaba”.

Al principio se relacionó su muerte con hepatitis A que le diagnosticaron hace dos años. Según Adrián Gadano, jefe de la sección Hepatología del Hospital Italiano de Buenos Aires y ex presidente de la Sociedad Argentina de Transplante, en una publicación de Clarín habló de una posible "hepatitis mal curada”. Sin embargo ella dijo "esa no fue la causa de lo que pasó. Tuvo una falla renal que no se trató y sumado al esfuerzo y deshidratación, el cuerpo no le dio mas”. 

A Cancio no le simpatizaban los médicos, sólo se hacía un chequeo al año. No le gustaba el reposo, quería estar subido a la bici cueste lo que cueste. "Cuando le detectaron hepatitis le indicaron cuatro meses sin esfuerzo físico y sólo estuvo uno. Se quebró la cadera y estuvo sólo dos meses en cama. Admiraba su fuerza de voluntad más allá de su negligencia”, expresó. 

María, a quien la vida la golpeó en cuestión de días, aconsejó a los ciclistas a "quererse un poquito más”. "Creo que la responsabilidad en cuanto a los controles es un 50 % de dirigentes y un 50 % de los ciclistas. Hace falta conciencia. Está bueno ganar, pero hay que cuidarse. Sebastián tenía un carácter muy fuerte, iba al deportólogo porque le insistíamos sino no”. 

Su amor por San Juan y su cariño hacia el Chino
Cancio era un amante de San Juan desde hace varios años. En 2013/2014 estuvo corriendo todo el calendario de ruta junto a Forjar Salud, acompañado por su familia. En su último paso lo hizo junto a la Municipalidad de Zonda. 

Según comentó María, el "Tiburón” era un fanático del ciclismo local, mucho más de todo el color que se veía en cada carrera: "Desde que lo conocía iba mucho a San Juan. Le gustaban la Vuelta y la Difunta. Tenía un cariño especial por la Provincia, tenía muchas amistades allí y se sentía parte del ciclismo sanjuanino. Siempre me hablaba de como era el público, el marco que había siempre en la Circunvalación”. 

Además de conocer el ambiente, también conocía a los pedaleros locales, uno de ellos Emanuel Chino Saldaño, por quien sentía un cariño especial. Ambos compartieron equipo cuando corrieron juntos el Campeonato Argentino de Pista en 2008, para la selección sanjuanina. Ambos hoy están en el pelotón de arriba. "No eran íntimos pero compartieron la Selección Argentina y el año pasado iban a correr para la Televisión, pero pasó lo del accidente. La muerte del Chino la sintió mucho, no podía creer la noticia. Se enteró en la madrugada y estaba destrozado. Le pegó muy fuerte, le tenía un cariño muy lindo. No era expresivo pero le costó mucho correr la Bragado sin él. Me decía que Emmanuel era el mejor compañero para correr esa competencia”, comentó ella. 
 

A remarla como el "Tiburón”

Mary, tal como la conoce su entorno, fue una aficionada del ciclismo de toda la vida. Conoció a Cancio cuando ella trabajaba en la Federación Argentina de Ciclismo de Pista y Ruta y ambos llegaron a formar una familia. Hoy, la muerte de su compañero le dio un cimbronazo inesperado, pero al igual que el "Tiburón” subido a la bici, es una remadora nata que ante las adversidades de la vida no se baja del pelotón: "Es muy difícil. Voy a salir delante de este golpe tan fuerte e inesperado. Uno no está preparado para estas cosas, un día estás mal y otro estás bien. Sebastián nos dejó muchas cosas buenas. Se fue como un campeón”.
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