El periodista sanjuanino Leonardo Domínguez pasó por Paren las Rotativas y dejó una entrevista cargada de autocrítica, memoria y análisis agudo sobre la realidad local y nacional. Con su estilo reflexivo y frontal, habló del estado actual del periodismo, de los vínculos tensos con la dirigencia política y del desafío que implica gobernar San Juan en un contexto de recorte nacional. También se metió de lleno en el escándalo del acueducto Gran Tulum y puso en duda la voluntad de investigar a fondo un tema que, según dijo, "si se tira del hilo, puede ser un hecho de corrupción de los peores".
Leo Domínguez en Paren: sus inicios en los medios, su mirada crítica sobre el periodismo y la escena política local y nacional
El periodista sanjuanino pasó por Paren las Rotativas y reflexionó sobre varios aspectos de su profesión y el panorama sociopolítico. Mirá la entrevista.
“Me parece que hay un nivel bastante parejo en el periodismo sanjuanino. Regular, sí, regular. Me incluyo. Podríamos hacer mejor las cosas”, confesó Domínguez al inicio de la charla, en la que se definió más como productor que como conductor o entrevistador. “Me encanta pensar los temas, buscarles la vueltita. Me siento cómodo detrás del micrófono, armando, craneando. Me gusta más eso que estar al frente”, explicó.
Su camino en los medios comenzó, dice, en la casa de su abuela materna. “Me quedaba seguido los fines de semana, y esperaba el Diario de Cuyo a las cinco de la mañana. Leía desde deportes para atrás. Me atrapaba la idea de ser testigo de un hecho o hablar con quien lo fue, y contar eso. No dimensionamos a veces lo que significa eso para la gente, que toma decisiones en función de lo que decimos”.
“El periodismo está precarizado”
Una de las reflexiones más fuertes de Domínguez tuvo que ver con el oficio. “Hemos perdido mucho crédito. Y creo que tenemos que trabajar especialmente para seguir siendo creíbles. Hoy hay mucha liviandad a la hora de manejar datos. Decimos cosas sin chequear. Y se perdió el valor del contenido, la seriedad, la argumentación”, lanzó. En ese sentido, fue tajante: “La proliferación de medios ha precarizado nuestro trabajo. Antes se cuidaba más lo que se decía. Hoy hay mucha selva y poco rigor”.
También se refirió al fenómeno de la sobreactuación mediática. “Garpa ser enfático, aunque no pienses lo que decís. El que grita más, muchas veces, le va mejor. Y eso también es parte del problema”.
Periodismo, política y fantasmas
Al ser consultado sobre las acusaciones de “operaciones” desde los medios, el periodista fue claro: “Hay muchas más fantasías que realidades. La dirigencia política ve operaciones donde no las hay. En el 90% de los casos, para mí no son operaciones. Pero también es cierto que cometemos errores: no chequear, sobreactuar, editorializar sin datos”.
Recordó su paso por Diario de Cuyo y cómo la estructura editorial permitía acceder a buena información, pero también lo ponía en la mira: “Yo sabía que lo que escribíamos no era una operación, pero te lo decían igual. Hay mucha desconfianza”.
El escándalo del acueducto y el rol del Estado
Domínguez se metió de lleno en el tema del acueducto Gran Tulum, una obra millonaria y cuestionada por presuntos vínculos con un empresario allegado al poder. De hecho, el orreguismo pidió informes para investigar "a fondo" algunos manejos de la gestión de Sergio Uñac. “Si es como se dice, que los caños estaban fallados y se pagaron igual, estamos ante un escándalo de un tamaño que supera incluso el de las expropiaciones”, advirtió. “Los caños están, sí, pero no sirven. Es lo mismo que no estén. El préstamo está, la obra no. Hay un perjuicio enorme al Estado”.
Y lanzó una advertencia: “Este es el hilo que, si alguien se anima a tirar, puede destapar algo muy delicado. El tema es si hay voluntad de tirar”.
Orrego, Milei y el arte de gobernar sin recursos
Sobre el gobernador Marcelo Orrego, Domínguez destacó su perfil bajo y austero. “Creo que ha sido un buen intérprete del momento. Se muestra humilde, camina por Libertador, no llega a los actos con 30 funcionarios. Esa imagen le ha permitido mantener un nivel de aceptación importante”, opinó. Sin embargo, remarcó que enfrenta un contexto muy adverso: “Le toca la peor. Lo están obligando a pagar el ajuste del gobierno nacional. Gobernar con Milei es muy difícil”.
En cuanto a la posible alianza entre Orrego y La Libertad Avanza, fue cauto pero escéptico: “Hay diferencias estructurales. Algunos en su entorno quieren ir con Milei, pero el liderazgo de Orrego es otro. Cree en el Estado. No los veo en el mismo espacio político”.
Mirá la entrevista completa en el canal de YouTube de Tiempo de San Juan.