El dirigente peronista y exintendente de Rawson, Mauricio Ibarra, volvió a escena con declaraciones de alto voltaje en el programa Paren las Rotativas, donde puso el foco en la interna de Chimbas, cuestionó con dureza al presidente Javier Milei y pidió una reconstrucción política del peronismo sanjuanino.
Ibarra se mete en la interna de Chimbas y le pide a Gramajo que "se tranquilice"
El dirigente peronista advirtió sobre la situación política en Chimbas, llamó a bajar tensiones dentro del peronismo y fue muy crítico con Javier Milei. También habló de Marcelo Orrego, la minería, el sistema electoral y sorprendió con una fuerte definición sobre el futuro del Presidente.
Consultado por la situación en el departamento chimbero, Ibarra reconoció que la interna “preocupa” y envió un mensaje directo al exintendente Fabián Gramajo. “Sí, preocupa. Claro que sí. Si todas las internas preocupan. El tema es que los dirigentes se ocupen”, afirmó. Y fue más allá: “Yo creo que Fabián tiene que tranquilizarse, serenarse y poner por delante el interés general”.
Ibarra vinculó la realidad de Chimbas con la de Rawson, dos departamentos que, según definió, comparten un mismo perfil social. “Son gemelos, son dos departamentos donde vive la gente que trato de representar. Viven los más humildes, los que muchas veces se han visto impedidos de poder tener progreso”, sostuvo. En esa línea, reivindicó la idea de consolidar una “metrópolis” integrada junto a Capital, Rivadavia y Santa Lucía, con igualdad en servicios e infraestructura.
Más allá de la coyuntura local, el exintendente planteó que el peronismo debe asumir errores del pasado. “El peronismo tiene que reconocer que el Estado que estaba acostumbrado a gobernar no va más. Ese Estado atroz, calamitoso, que generaba gasto e ineficiencia, eso no va más”, dijo, y agregó que primero debe construirse “un pensamiento común” antes de discutir nombres propios.
En ese contexto evitó definiciones cerradas entre Sergio Uñac y Cristian Andino como eventuales referencias del espacio. “El modelo inteligente es salomónico. Lo que hay que hacer es componer un escenario político que tenga por fin construir un San Juan distinto”, expresó.
Sobre el gobernador Marcelo Orrego, Ibarra marcó diferencias. Señaló que no lo considera igual a Milei, aunque advirtió que dentro de su espacio “hay un esfuerzo por parecerse”. “No me gusta el acercamiento de Orrego al mileísmo porque no son lo mismo. Querer ponerse los pelos largos sería un error”, ironizó.
Las críticas más duras estuvieron dirigidas al Presidente. Ibarra calificó el modelo libertario como “enajenante” y sostuvo que promueve “transferencias de pobres hacia ricos”. “Va a quedar un sistema industrial totalmente destruido”, alertó. Incluso lanzó una frase que resonó con fuerza: “Te hago una apuesta: Milei termina con tobillera. Estos modelos no funcionan sin tobillera”.
En materia económica provincial, defendió la minería como eje central del desarrollo sanjuanino. Reconoció que en el pasado tuvo reparos, pero justificó su voto favorable a la Ley de Glaciares en función del contexto actual. “No tenemos con qué vivir los sanjuaninos que no sea con un brazo como es la minería. La agricultura y la industria contribuyen muy pobremente al PBI”, argumentó. También denunció irregularidades en el esquema de proveedores, al advertir sobre empresas foráneas que utilizan nombres locales para quedarse con contratos.
Ibarra sorprendió además al ponderar la figura de Claudio Tapia, a quien definió como un actor político de peso. Al referirse a la gestión para rescatar al gendarme argentino en Venezuela, sostuvo que “no es ningún improvisado” y que demostró capacidad para jugar “a nivel nacional”.