Desde el 2020 la sociedad a nivel mundial tuvo que adaptarse a una realidad a la cual no estaba acostumbrada: la pandemia por coronavirus. El confinamiento y el miedo a contagiarse de una enfermedad de la cual no se sabía mucho dominaba la opinión pública. Si bien muchos se enfermaron, hubo muchos otros que durante todo este tiempo no se han enfermado ni una vez.
‘Antígeno NO detectable’: cómo fue vivir sin Covid-19 durante lo peor de la pandemia
Sus sensaciones, los temores y cómo es ser "inmunes”, desde la voz de seis personas que hasta el día de la fecha nunca han tenido Covid-19.
Jimena Linares es docente y realiza tareas administrativas. El no haberse contagiado cuando su entorno si lo hacía le genera incertidumbre. Tiene 37 años y diabetes, por lo que, al tener una comorbilidad de base, la rodeaba el temor de contagiarse, pero comprende que no está exenta. Quienes la rodean le comentan que tal vez sí se contagió, y nunca lo supo, pero cree que no sucedió debido a los cuidados que toma, como el uso de alcohol y el distanciamiento.
“Al principio tuve, junto a muchos otros, Incertidumbre y perplejidad. Al constatar la virulencia de las cepas si llegue a temer por nuestra salud. También me preocupó advertir y constatar la ignorancia, mezquindad y maldad estigmatizante de muchos sectores de la sociedad”, comenta el diputado provincial y presidente del Partido Frente Grande San Juan, Horacio Quiroga. Reconoce que fue un agraciado con suerte al no haberse contagiado, pero sostiene que eso sucedió porque mantuvo durante todo el tiempo los cuidados y las recomendaciones de Salud Pública. A sus 61 años entiende que es posible contagiarse en cualquier momento. “Seguro que ocupándonos de cuidarnos logremos estar progresivamente menos preocupados y más sanos de manera permanente”, afirma.
Irene Ruhemann es jubilada, tiene 67 años y vive en Pocito. La aborda la felicidad de no haberse contagiado durante la pandemia y afirma que su meta fue no haberse dejado vencer por el miedo. “Creo que no me contagié porque no permití deprimirme ni sentirme encerrada. Sé que puedo contagiarme, pero no me preocupa”, sostiene.
Por su parte Agustina Acosta, estudiante de 28 años, afirma que la primera ola sí le generó miedo y paranoia. Si bien fue contacto estrecho en más de una oportunidad, nunca tuvo síntomas compatibles con la enfermedad, por lo que pensó que quizás era asintomática, hasta que los PCR indicaban lo contrario. En su opinión, mantener las distancias, los cuidados requeridos y el optimismo ayuda.
Fuera de los límites provinciales, Gabriela Sotelo, bailarina de 23 años, comenta que no haber tenido Covid-19 le genera un doble sentimiento: felicidad, por una parte, pero también incertidumbre. “Quienes me rodean siempre me dijeron ´que suerte’, pero en general creo que no me contagié porque mis defensas son altas. Aun así, la incertidumbre siempre está, el no saber qué puede pasar mañana, pero no tengo miedo”, sostiene la artista radicada en San Miguel de Tucumán.
“Tuve mucho miedo de contagiarme, pero me genera alivio que no haya sucedido aun”, comenta desde Sao Pablo, Brasil, el periodista Luis Kolle. “Creo que no me he enfermado porque mis cuidados han sido demasiado estrictos y actualmente no me preocupa contagiarme porque estoy vacunado y a pesar de todo, mis cuidados permanecen”, afirma.