Luego de algunos años donde por la pandemia del Coronavirus la fe se vivió con protocolos y algunos impedimentos para cuidar a la población, esta Semana Santa la Difunta Correa recibe a un innumerable cantidad de personas que llegan incluso de otras partes de la Argentina para vivir una Pascua diferente.
El año pasado estas fechas se vivieron con un estricto control por la pandemia. Quienes querían llegar a al paraje debían solicitar el permiso en la página del Ministerio de Turismo, un cupo máximo de vehículos de 500 por día con una capacidad de 40% de ocupación total, la subida y bajada a la Escalinata se hacía en un solo sentido, con mucho control y los devotos debían usar las medidas de protección. Esta jornada la realidad fue otra, post pandemia, donde una multitud copó el lugar.
Bajo el sol sanjuanino, a lo largo de todo el camino hasta el ingreso del Paraje y alrededor del santuario pudo observarse gran cantidad de ciclistas, junto a personas que llegaban a caballo, en colectivo o en vehículo particular. A la par, casi diez puntos de control policial llevan el orden necesario para la jornada.
No faltó ver las personas que tomaban mate, que descansaban en los espacios dispuestos para ese fin, muchas carpas, los turistas que compraban algún objeto en los varios stands y feligreses que entraban y salían de la Iglesia.
Según explicaron desde la Oficina de Informes (ubicada en este lugar) a Tiempo de San Juan a las 11:30 el cura párroco brindaba a los fieles las bendiciones, a las 12 estaba programado el tradicional Vía Crucis y a las 15, la ceremonia. Cabe destacar que la mencionada oficina, que brinda atención al turista, estará abierta todo el día.

Por su parte, el subcomisario Mario Domínguez, jefe de la Unidad Rural n 1, brindó detalles a este medio del operativo de control que vienen llevando adelante. El mismo comenzó fuertemente en horas de la tarde del miércoles y se prevé que culmine el domingo a las 22 aproximadamente.

Cerca de 30 policías aproximadamente brindan su trabajo en la zona para que todo se desarrolle con normalidad provenientes de la Central de Policía, de la Departamental D6 de Caucete y de la misma unidad. "Por el momento no hemos tenido problemas, más que concientizar a la gente en las cosas que pueden hacer y las que no en este lugar", explicó el Subcomisario. Además se había colocado en la ruta una ambulancia junto a una carpa del Municipio de Caucete, también había un camión de Bomberos y personal policial a pie en todo momento que recorrían la Difunta.


La tradicional escalinata que lleva al Santuario estuvo colmada de fieles desde temprano. Un sinfín de historias de fe, para agredecerle a la Difunta y pedirle nuevamente, mantenían encendida la devoción. Todos coincidían en que cada año hay más feligreses e incluso no solo de la provincia ya que hubo familias que llegaron de Mendoza, San Luis, Córdoba, Tucumán, entre otros lugares de la Argentina.

Subiendo de rodillas, un hecho que se vive para esta fecha en el Santuario, fue una de las postales características de la mañana; además de la tradicional encendida de velas y personas que dejaban objetos personales a la Difunta como modo de agradecimiento.

