Había rumores. Desde que el virus procedente de China llegó a la Argentina, en San Juan hubo rumores constantes sobre casos que nunca fueron ciertos. Los más inocentes replicaban mensajes alarmantes sobre la situación del hospital y el personal de salud. Nada probable. Pero todo infundía miedo. Hace un año, el 28 de marzo del 2020 marcó un quiebre histórico para la provincia. Como en cada lugar del mundo donde el coronavirus hizo mella, el primer caso tuvo justificada relevancia. Más tarde o más temprano, la nueva normalidad iba a hacerse espacio y cambiar la vieja cotidianeidad.