Consejos para el aislamiento obligatorio

Cómo vivir en cuarentena en San Juan y no morir en el intento

Profesionales locales analizan cómo nos afecta el encierro y dan tips para no explotar en casa.
miércoles, 25 de marzo de 2020 · 18:13

No hace ni una semana que empezó la cuarentena obligatoria y ya se empiezan a sentir los efectos del encierro. Esta situación atípica sin duda impacta en la mente de las personas, por lo que es bueno tener claro cómo nos afecta el aislamiento y qué estrategias se pueden aplicar para sobrellevarlo. Por eso, Tiempo de San Juan consultó a profesionales para que analicen qué pasa y qué tips aplicar para no volverse locos en casa.

Para Sebastián Varea, presidente de la Asociación de Psquiatras Sanjuaninos, el impacto es muy variable dependiendo de cada persona. No obstante, se puede decir en general que empiezan a haber cambios básicos en tu vida diaria, sobre todo en horarios. Por ejemplo, dormir mucho en el día y poco en la noche, y comer diferente. Por el momento no molestan pero estos cambios después pueden generar vacío, ansiedad, irritabilidad, entre otros estados. Esto se conjuga si estás en familia con que empezás a “no bancarte” a los demás. Cuando en épocas normales trabajás y estás mucho afuera es muy diferente a empezar a convivir todo el día con la familia, lo que sumado al aburrimiento, genera un león enjaulado.

“Nos pasa a todos, a mi como psiquiatra me pasa. Y uno puede llegar a desatar trastornos de ansiedad y depresivos en casos extremos de aislamiento”, dice el especialista.

¿Cómo resolverlo? “Como si uno estuviera preso o en el Ejército”, resume Varea. Según él, la clave está en buscar rutinas saludables que te mantengan en un ritmo diario. Por ejemplo, no se puede salir pero sí ver cómo hacer para seguir trabajando desde casa conservando los horarios. También solucionar cosas pendientes del hogar, es un buen momento para ponerte a pintar o arreglar los caños de la cocina, siempre con horarios dentro de la rutina diaria. Un tip importante es mantener la buena alimentación y la actividad física, aprovechando miles de tutoriales certificados que andan dando vueltas por internet. Además, empezar con actividades metódicamente aunque no tengas ganas: como una hora para leer, una hora de actividad física. Y siempre buscar el diálogo con los que se convive: mejor descargar energía regando el jardín que discutiendo. Participar de la redistribución de tareas, como lavar los platos quien antes no lo hacía.   

“Es difícil de manejar cómo voy a hacer en lo económico y ahí interviene el Estado: aunque no es mucho, ayuda. Lo que más preocupa es cómo trabajar, se está haciendo en todo el mundo. Debe pensarse que todo esto ha sucedido otras veces en la historia de la humanidad y se pasa. Mi granito de arena lo aporto desde casa e ir viendo el día a día”

Por último, y no menos importante, no matarse escuchando las fake news, viendo material alarmista de redes sociales, e incluso si el noticiero no hace bien restringir su consumo, además de no usar tanto el celular.

Elizabeth Lima, que es directora de escuela rural y psicóloga, analiza que “yo les digo a mis pacientes que organicen momentos para estar solos, aunque sea en una habitación cada uno haciendo lo más parecido que hacen cuando van a trabajar, teniendo un  espacio personal para evitar roces. Estamos tan acostumbrados a tener actividades fuera de casa que se nos hace agobiantes estar todos juntos. Conectarse con uno mismo durante una hora u hora y media al día, para no sobresaturar los vínculos. Y tener la rutina que se pueda, elegir uno o dos programas en la tele para estar informados, ver películas que sean comedias para conectarse con temas livianos y no con el temor o paranoia”.

Consultada Sabrina Cerdera, que es programadora neuro lingüista con una maestria en inteligencia emocional y es couching, analiza que "Lo que hablo con mis pacientes es pedirles que dejen la mente en remojo, porque la importancia radica en dejar de pensar. A nosotros no nos aturden los hechos sino los pensamientos. Las percepciones de cada uno son distintas, los argentinos no sienten lo mismo que los italianos pero sin dudas nos repercute lo que a ellos les pasa. Siempre recomiendo la meditación porque nos sirve para eliminar pensamientos negativos y modificar la forma en que vemos las cosas, y todos los ejercicios que sean para fomentar la creatividad, esto del coronavirus va a traer otros desafíos por eso todos le tenemos una oportunidad para dar una vuelta de tuerca más. Otra de las cosas que les hago hacer a mis pacientes es planificar los objetivos, aprovechar este tiempo para que esto se resuelva y empezar de cero. El principal miedo es a salir de la zona de confort, el miedo es totalmente subjetivo, se puede usar como un recurso poderoso. Por último me gustaría dejar en claro que no es el hecho sino lo que haces con el hecho lo que importa. Este virus nos hace entrar en nosotros mismos. Es un renacer". 

 

 

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