Este martes al mediodía se registró un eclipse total de sol que sorprendió a los sanjuaninos y, si bien más de uno se maravilló con lo que sucedía en el cielo, algunos pocos se percataron de lo que sucedía a su alrededor con otro curioso fenómeno. Es que al mismo tiempo, las sombras que se veían en las superficies llamaron la atención de los más observadores.
Quienes se hallaban cerca de árboles, hojas o plantas notaron que la proyección de las sombras no era la misma de siempre, sino que tenía la forma de media luna. Pero, ¿por qué ocurre esto?

Como explica la NASA, esto se debe a una propiedad que tiene la luz -y todas las ondas- llamada difracción, que consistente en desviarse cuando se encuentran con un obstáculo o rendija. Y claro, durante un eclipse los espacios entre las hojas de los árboles y plantas hacen de rendija a través de la cual se proyecta nada menos que la sombra del sol, mientras la luna se desliza frente a él.
¿Y por qué no ocurre esto cuando el sol brilla normalmente? La verdad es que sí ocurre, todo el tiempo, pero como estamos tan acostumbrados a verlo y además se trata de puntos redondos que se difuminan unos con otros, no nos llama la atención.