En el ambiente folklórico –y por extensión de la gran familia de la música sanjuanina- no muchos tienen la certeza de conocer a Jesús David Martines, pero todos saben quién es el ‘Diablito’ Martines. El apodo fue una herencia paterna, pero dista muchísimo del “cuyano bonachón” como por unanimidad lo definen.
Un ‘diablito’ que canta como los ángeles
Nació pegado a una guitarra y tiempo después, entre intervenciones en belenes vivientes, reuniones familiares y amistosas juntadas, la eligió como su gran compañera de la vida. La carrera artística la fue armando como mucha pasión y sacrificio. Y no hay dudas de que se le hizo más asequible gracias al ‘macho de espada’ que su Dios le concedió: un terrible y angelical vozarrón.
Me gusta ser transparente y mostrarme tras cual soy. Creo que por eso la gente me hace el aguante y mi quiere
Es un auténtico enamorado de la música: “Es una manera de vivir, sin ella el mundo no sería igual. Todos en algún momento del día escuchamos música y por eso es una parte muy importante de la vida”.
Precisamente gracias a la música, este fanático de la punta de espalda e hincha de River Plate se llenó de grandes valores y entrañables sentimientos, esos que cocinan al fuego de la compañerismo, la lealtad, el amor y la amistad.
“Katy y Bebe de Labriegos son unos de los hermanos que me dio la música. Y también mi papá. Katy, por ejemplo, escribe canciones para que las cante y eso no tiene precio. Además, compartimos hasta el mismo apellido y mucha gente cree que somos parientes” tiró junto a una risita picarona, de esas que dan indicios de noches cómplices.
De su garganta vaya saber uno cuántas tonadas, gatos o cuecas salieron y tal vez sea por eso que le cuesta jugarse por una preferida. “Todo el folklore me gusta. Si tuviera que elegir algo, y como soy muy sanjuanino, seguramente me quedaría con ‘Como no amarte San Juan’ o ‘San Juan por mi sangre’”, arriesgó este admirador, entre otros, de Gustavo Troncozo, Buenaventura Luna, Armando Tejada Gómez, Félix Dardo Palorma, Alfonso Zabala y Remberto Narváez.
Dentro de muy poco activo las plataformas. Hace poco lo hice con el canal de Youtube y después se vendrá el resto
“Yo no compongo y por eso le tengo un gran respeto a los autores. Yo voy por el lado de la interpretación. Me gusta transmitir lo que el compositor dejó escrito, hacer que esos sentimientos lleguen de la mejor manera a la gente”, reconoció.
Sentado hoy en sus 28 años, conviviendo inevitablemente por estos tiempos de distanciamiento, Jesús David Martines está más que orgulloso con lo recorrido, pero tal vez más ilusionado por lo que está por venir.
Quedándose con lo más recientes, este vecino de Abelino Cantos en el Barrio Escobar aseguró: “Este año me tocó vivir cosas muy lindas. Fui parte de la pareja tradicional ganadora de Cosquín. Y también me tocó acompañar a 'Picahueso Malambo', una de las revelaciones en Cosquín. Pero me gustaría, en un futuro no muy lejano, subir como ‘Diablito’ Martines en el escenario principal de la fiesta mayor de Cosquín”.
Mi sueño es perdurar con la música. Estar vigente, que creo que todos los artistas necesitamos de eso
La Yapita: sincericidio cuyano
Invitado a contar una anécdota, el Diablito eligió una que se da más a menudo de lo que uno pueda pensar: “Que no te lleguen los músicos a la hora de tocar y no te queda otra que subir solo. Los músicos tienen muchos problemas con las agujas, ellos usan reloj de arena. Y yo también soy músico y por ende también tengo ese problemita”.