San Juan por sus sentidos

Arepas: el sabor del caribe que busca conquistar el paladar sanjuanino

La típica comida del centro y parte del sur de América desembarcó en la gastronomía local como una propuesta innovadora que pretende romper el molde y cambiar la rutina.
domingo, 1 de noviembre de 2020 · 00:00

Una de las comidas más representativas de países como Colombia, Bolivia y Venezuela son las arepas, que desembarcaron en territorio sanjuanino para ofrecer un nuevo sabor y deleitar a los paladares locales. Sus creadoras, dos venezolanas que llegaron a San Juan hace dos años, cuentan que la invitación es salir de lo convencional, dejar de lado las pachatas, pizzas o haburguesas y, al menos por una noche, cambiar la rutina.

Innovadora por estas latitudes, su propuesta gastronómica es quizás una forma de expresión cultural de sus orígenes y se muestra como una carta de presentación para el resto. Similar a la constitución de un shawarma, con carnes desmechadas, salsas y demás ingredientes en su interior, pero con un envoltorio un tanto más consistente, el plato se exhibe como un verdadero manjar. 

Su secreto no radica tanto en los componentes sino más bien en la masa frita que los contiene, hecha a base de harina de maíz seco. Tal y como explica una de las cocineras, Paola Rojas, esa materia prima tan peculiar en estos pagos es uno de los productos más consumidos en su país y se ofrece en las góndolas de los supermercados como acá, un paquete de fideos. 

Por la demanda de venezolanos viviendo en Argentina, la harina de maíz comenzó a importarse y es por ello que para las creadoras de 'Algo Sabroso' no resulta difícil llevar adelante el emprendimiento porque el producto, sea de la marca que sea, se consigue sin problemas en las grandes cadenas. "Las arepas son como las empanadas o las medialunas argentinas, de tanto que se comen allá, son las preferidas de los venezolanos. De hecho, tenemos un refrán que dice que un bebé nace con una arepa debajo del brazo", relata Paola.   

Aunque son cuatro las variedades que se presentan en su carta, una de ellas es la más solicitada y es 'La Catira'. Con carne vacuna desmechada, mayonesa de ajo y una generosa cantidad de queso, la opción se transformó en la estrella del menú, según asegura la protagonista. Su denominación hace referencia al color que tiene, ya que en el idioma coloquial venezolano se les dice catira a las personas con cabelleras rubias.   

De igual modo, las otras combinaciones tampoco pasan desapercibidas por sus nombres como la 'Reina Pepiada', que lleva trozos de pollo, palta, jugo de limón, cebolla picada y mayo de ajo. Y es que pepiado es un término criollo que solía ser utilizado para describir situaciones excelentes, extraordinarias y de sumo valor. En esa línea, cualquier cosa buena podía ser «pepiada» y cómo no, semejante mezcla de sabores.  

Como en muchas de las historias que se contaron en San Juan por sus sentidos, la nueva sección gastronómica de Tiempo de San Juan, el proyecto surgió durante la cuarentena obligada por la pandemia, cuando la necesidad despertó el ingenio y a partir de esa mecánica nacieron maravillosos inventos.

"Con todo paralizado, en mayo nos encontramos sin empleo y, como había que generar ingresos para pagar los servicios y vivir, entonces pensamos en producir comida", cuenta Paola y sigue: "Nos dimos cuenta que aquí a la gente le gusta mucho comer, pero que quizás podría estar cansada de siempre lo mismo y por eso planteamos por qué no innovar con algo que nosotros conocemos mucho". 

Después de sacar cálculos sobre los costos de la preparación, decidieron tomar el riesgo y lanzarse a la aventura, a una experiencia que jamás imaginaron que emprenderían. Es que la joven que narra el surgimiento de la iniciativa culinaria poco y nada sabía desempeñarse dentro de una cocina. Sin embargo, la necesidad y los conocimientos de su compañera, Karla Guevara, que había realizado cursos de cocina, la animaron a tirarse a la pileta.  

"De profesión soy odontóloga y Karla es relacionista industrial, algo así como de recursos humanos. Yo, honestamente, no sabía ni freír un huevo pero a la fuerza tuve que aprender. Hasta ahora la experiencia ha sido bastante buena para ambas, en verdad", confiesa al mismo tiempo que agradece la respuesta del público que las motiva a seguir adelante. 

Sin conocer absolutamente nada de la provincia, las chicas de 25 y 26 años se instalaron a fines de 2018 en busca de nuevos horizontes y desde entonces reconocen que se han sacrificado para mantenerse. Si bien la propuesta gastronómica brilla de miércoles a sábados por la noche, durante la semana y de día una de ellas trabaja en un comercio y la otra lo hace con los repartos de Pedidos Ya.

"Llegamos en busca de una nueva oportunidad, en busca de nuevos retos. No conocíamos nada de esta provincia que nos recibió con los brazos abiertos. Es un lugar tranquilo, chico y bastante agradable. La gente es cordial, nos hemos topado con personas muy maravillosas que han estado para brindarnos su apoyo y por ello podemos decir que son muy generosas", asegura y agrega: "San Juan como tal es una hermosa provincia". 

Si embargo hay algo que las convence del todo en estas tierras y es el tremendo calor que azota en el verano. Es que las muchachas son oriundas del noroeste de Venezuela -una de ellas de Sucre y la otra de Anzoátegui-, ciudades costeras que conforman el caribe y que son verdaderos paraísos. "A pesar de provenir de un clima tropical, de la playa, cuesta adaptarse al calor", admite entre risas.

Las protagonistas venezolanas, Karla Guevara y Paola Rojas

Lejos de sus familias y de los suyos, las venezolanas que apuestan a un futuro mejor a través de la comida celebran la oportunidad de contar su historia y de inspirar a los demás, en la medida que sea posible. "Es bueno que nos conozcan, que a la gente le guste nuestra historia. No ha sido sencillo, son cambios bruscos, dejas a tu familia, a tus amigos y desembarcas en una cultura que no conoces, que piensas que es igual pero te sorprendes por las diferencias", expresa Paola y cierre: "Si alguien puede aprender de nuestra vivencia es una satisfacción enorme y una alegría muy grande. Aunque no inventamos nada, lo que hicimos fue trasladar esos sabores de allá hasta acá.". 

Y es que podrán estar lejos de sus seres queridos, algunos dispersos como ellas en otros países, podrán haber dejado atrás su tierra y en ella habrá quedado su pasado. Sin embargo y por más kilómetros de distancia que haya en el medio, hay algo de lo que nunca podrán desprenderse y eso es su cultura, la que hoy se representa en un sabroso plato. 

Arepas 'Catira' en 2 minutos

 

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