valiente testimonio

Video: Marcela, la artista trans sanjuanina que sueña con ser madre

'La One' de Rapsodia, el boliche gay de Capital, habla de su lucha contra la discriminación y sus deseos de vencer los prejuicios en la provincia. "Hay un cambio de mentalidad que emociona", dice. Segunda parte de su entrevista íntima con Tiempo de San Juan.
lunes, 16 de septiembre de 2019 · 17:12

Al principio avergonzada y hasta temerosa de lo que podría ser la entrevista para la que había sido citada, la protagonista se preparó con anticipación y hasta llegó media hora antes de lo acordado, en señal de lo rigurosa que puede ser al momento de cumplir con sus obligaciones. Con un look llamativo por el color de su pelo, con una buena onda que se percibía al instante y con ansiedad palpable, tiró un par de chistes, se acomodó en su lugar y se entregó a una charla para el disfrute.  

Hace una semana, Marcela Rouge, la artista sanjuanina transgénero que la rompe en el escenario del tradicional boliche gay de la provincia cada fin de semana en complicidad del humorista Dany Love, hacía su destape en Tiempo de San Juan como 'La One' de la movida queer y, en esta oportunidad, muestra su lado más sensible y se hace cargo de la lucha que representa por su condición. Su historia, sus experiencias y sus deseos. Para escuchar, para aprender, emocionarse y sobre todo comprender. 

Hace 30 años atrás, la joven que hoy se anima a contar sus vivencias nació como varón aunque desde que tiene uso de razón se recuerda y se siente mujer, por lo que el proceso hasta llegar a ser como la mujer que es fue duro, le costó, sufrió en el camino pero, a pesar de ello, dice que se siente más fuerte que nunca y que ningún prejuicio le impedirá ser primero libre y después feliz. 

Si bien siempre trabajó y se sacrificó para tener el salón de belleza que maneja en el presente, además de imaginarse en escenarios donde brillar, su máximo sueño es ser madre. "Algún día me gustaría tener hijos", confiesa con franqueza. Víctima de la discriminación y del rechazo, reconoce que la ignorancia juega un papel importante en aquellos que se niegan a aceptar su condición y que por ese motivo no los juzga. 

Con una infancia sufrida por no poder defenderse como lo merecía y una adolescencia rebelde, Marcela se plantó firme ante el mundo y decidió dar batalla. "Yo los perdono a todos por no tener herramientas para entender mi situación o la de otros. Pero, mucha gente gay o de mi condición sufre por no ser aceptada, hasta se quitan la vida por eso. Le digo a las familias que el amor está primero, somos personas", expresa. 

Sincera y con ganas de marcar la diferencia, está convencida que en la provincia, pese a algunos rasgos de una sociedad atestada por los prejuicios, hay un cambio en la mentalidad de muchos. "Acá se puede todo, nunca me iría de San Juan para ser feliz, por qué, si acá están los que quiero. La Fiesta del Sol fue una muestra de la integración que de a poco cada vez es mayor", señala. 

Si bien sabe que los sábados por la noche, la gente elige Rapsodia como un lugar de diversión, para ella significa algo más. "Es un lugar de expresión, de libertad, no sólo para mí sino para muchos que en el día a día no pueden mostrarse como realmente son", dice.

Totalmente cómoda con la idea de ocupar un rol de referente en la comunidad trans sanjuanina y luego de dar su valiente testimonio, Marcela quiere ser un ejemplo de superación. "Quien sea que necesite de mi ayuda, de un consejo o de una palabra de aliento, allí voy a estar porque sé lo importante que significa sentirse apoyado, querido", asegura.