Visitar Ischigualasto se ha vuelto a experiencia ineludible -si es que ya no lo era-. Y el gran reto de esta crónica –salpicada de primera persona- es demostrar que merece la pena ser contemplado de cuerpo presente tras las últimas novedades y comodidades que se acaban de estrenar.
Viaje por Ischigualasto 3.0: el Triásico con 4G y alternativa ‘low cost’
Como punto de partida, cada uno puede elegir el más cómodo a sus intereses. Pero hacerlo desde la Dirección de Turismo -Av. Libertador General San Martín y Sarmiento- tiene un gustito más especial. Es que la mirada de los dinosaurios que custodian esta repartición impone y, a la vez, predispone a dejarse seducir por los tesoros que esperan en Ischigualasto.
Hay dos alternativas en cuanto a los caminos que conducen a la joya paleontológico. En este viaje el elegido por menor tiempo, pero principalmente por los paisajes que se pueden disfrutar, fue a través de la Ruta 150.
En total son unas tres horas las que se tarde en unir la capital sanjuanina con este emblemático rincón de Valle Fértil, pero en el camino las vistas seguramente invitarán a hacer más de una parada. Consejo: seleccionar música adecuada para complementar con el paisaje -en esta ocasión, exponiendo una humilde opinión, el cuarteto que eligió el chofer de la minubus no fue el mejor compañero-.
No está demás advertir que los que tengan tendencia a marearse por las curvas, deben ir preparándose porque hay unas cuantas, que van alternadas con los seis túneles que cuenta la admirable ruta.
Una vez que se arriba al Parque Provincial Ischigualasto se contempla a primera vista un gran cambio con respecto a años anteriores. La cartelería atrae y más aún la zona de boleterías, en la que se recibe una adecuada atención, tanto en inglés como en castellano. Asimismo, las facilidades de pago incluye la utilización tanto efectivo como de tarjetas de débito o crédito.
Acto seguido el visitante se encuentra con una flamante plaza seca. Allí hay bancos para descansar, también un food truck en el que degustar comida ligera y también una erguida torre con antenas que brindan internet 4G de todas las compañías de telefonía móvil. Desde ahora, ¡se puede hacer una transmisión en vivo! para compartir con quien se quiera el paisaje del periodo Triásico a flor de piel.
Mientras se espera el turno de ingreso al Parque también se puede degustar algo en la confitería oficial -las empanadas son mundiales-. O deleitarse con las artesanías del completo paseo que hay junto al Centro de Interpretación y Sede del Museo de Ciencias Naturales, que también es una excelente alternativa para invertir el tiempo.
En esta oportunidad, a la hora de recorrer el Parque Ischigualasto se optó por el nuevo Circuito Corto Diurno, una suerte de alternativa 'low cost' para aquellos turistas que quieren empaparse de esta maravilla natural, pero que cuentan con menos tiempo.
Durante las dos horas y pico que dura la travesía se puede tomar dimensión de la impresionante riqueza paleontológica que hay en este rincón sanjuanino. Acertadamente, desde hace unos meses a las principales formaciones -Cancha de Bochas, El Hongo, El Submarino y algunas más- se accede a través de pasarelas. Estas permiten que los visitantes disfruten sin que el parque se vea alterado.
Como dato estadístico se puede afirmar que Ischigualasto recibe anualmente a más de 100 mil turistas, en su gran mayoría provenientes de Capital Federal y Provincia de Buenos Aires. También es importante el número de visitantes que llegan desde el extranjero, siendo los más frecuentes los ciudadanos de Bélgica, Francia y Holanda.
Además, como fue en esta oportunidad, hay sorpresas naturales que pueden aumentar aún más le disfrute del recorrido. Es el caso de las comunidades de guanacos que habitan estas tierras. Es una de las especies que integran la fauna de Ischigualasto junto a zorros, maras, tortugas y algunos más.
Hacia a donde uno posa la vista se abre una postal ideal para fotografiar. En este viaje el mejor de todos esos momentos fue al cruzar uno de los ríos secos que se distribuyen a lo largo de todo el paseo. ¡Había agua! Seguramente, según explicó el guía Elvio Peralta -un crack total-, correspondería a una de las últimas lluvias de semanas atrás que se conserva ya que el suelo es prácticamente impermeable y los rayos del sol en invierno no son lo suficientemente potentes para haberla evaporado.
Agua en uno de los cauces interiores del recorrido, otro atractivo regalo de este paseo
En la medida de lo posible, antes de terminar con la excursión hay que hacer una paradita en el Museo William Sill, que se levantó en el medio de Ischigualasto en honor al paleontólogo estadounidense que se enamoró de este lugar. Allí hay bebidas refrescantes y también un grupo vallisto que comparte la música propia de estas tierras con los visitantes, que se muestran gratamente sorprendidos.
También, en el tragaluz central de este moderno edificio, hay expuesta una escena que representa fielmente una excavación de fósiles. Y por si acaso uno no lo termina de tener tan claro, en el lugar hay más guías para explicarte todo en inglés o castellano.
Representación de una excavación en el corazón del Museo William Sill
Zona de acampe
Otra excelente obra dentro del Parque Provincial Ischigualasto es la zona de acampe. A partir de ahora, todos aquellos visitantes que lo consideren oportuno podrán quedarse a dormir en un espacio destinado para casas rodantes, motorhomes o vehículos en general en el que uno quiera descansar.
Es una experiencia sensacional. Para todas las edades y todos los públicos. Un excelente excusa para conocer más de los dinosaurios que vivieron en San Juan hace millones de años y también para encontrarse con la naturaleza en tiempos de vertiginosas rutinas.
Para más información: http://www.ischigualasto.gob.ar/