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domingo 12 de abril de 2026

Caso que conmovió a los sanjuaninos

Teo: la mamá salteña no lo ve más pero aún no sale la adopción

Sofía Muñoz y Sebastián Mercado esperan la tenencia definitiva del niño que ya cumplió 3 años y empezó el jardincito en San Juan. Por Miriam Walter
Por Redacción Tiempo de San Juan
El caso conmovió a los sanjuaninos en julio de 2012, cuando la cara del pequeño bebé salteño Teo con apenas 7 meses se hizo conocida, como la lucha de sus papás adoptivos sanjuaninos Sofía Muñoz y Sebastián Mercado, que se desató cuando hace casi 3 años los llevaron presos a Salta acusados de formar parte de una banda de tráfico de chicos cuando ellos habían hecho el trámite para adoptar al pequeño. "Hace mucho que la mamá biológica no lo ve más a Teo porque renunció a tenerlo”, contó Sebastián. Lejos quedó la pesadilla y ahora ven a su hijito creciendo, empezando el jardín de 3 años y con la esperanza de obtener la guarda definitiva en poco tiempo.
 
"La adopción quedó frenada porque la asesora de menores pidió que se resuelva primero la causa penal que se inició por supresión de identidad que está parada”, dijo Mercado sobre los procesos judiciales que se llevan adelante en Salta. Es que la madre biológica y el chiquito son nacidos en la provincia norteña y el conflicto estalló luego de que la abuela biológica denunciara que el bebé había sido comprado a la chica –menor de edad- mientras trabajaba en un empleo rural temporario en San Juan. Pese a que Sebastián y Sofía tenían los papeles con los trámites legales por la tenencia de la criatura, pasaron un verdadero calvario al ser apresados y tratados como peligrosos delincuentes. 
 
En San Juan los detuvieron y se los llevaron a los tres a Salta sin la orden correspondiente según e quejó la familia y a punta de pistola. La primera semana en esa provincia estuvieron incomunicados, hasta que les permitieron hablar con la familia de Sebastián, sobre todo con su hermano, abogado, que se hizo cargo del caso y logró sacarlo pronto de la comisaría de Orán donde estaba alojado. Allí el sanjuanino tuvo que compartir celda con 8 ladrones y violadores; y Sofía, en el pabellón femenino, también estuvo encerrada, mientras sufrían ambos  sabiendo que Teo permanecía en un pasillo, tapado con las camperas de los policías, todo el día en una camilla. Para ese entonces, los sanjuaninos seguían el caso día a día, y la desconfianza inicial pasó a ser un apoyo popular que sorprendió a los Mercado en medio de tanta amargura.
 
Luego fue todo un peregrinar en tribunales, que terminó con el regreso de los tres volviendo a San Juan en agosto de 2012. Pero la paz no fue completa hasta principios del año pasado, cuando la mamá biológica del niño, ante el juez salteño, renunció por tercera vez a la patria potestad de Teo y pidió que no la molestaran más. Fue el fin de un proceso que les dolió emocional y económicamente a Sofía y Sebastián, con el corazón en la boca por poder perder a su hijito y porque tuvieron que pagar costosos viajes ya que la Justicia fijó un régimen de citas con la joven madre biológica, que no mostraba interés afectivo ni de ningún tipo en el bebé. Los Mercado hasta tuvieron que vender la camioneta que tenían para costear los gastos de los frecuentes traslados entre San Juan y Salta, suyos y de la chica salteña. Ella declaró que había mentido sobre su hijo cuando la detuvieron robando y que eso desató la persecución injusta contra los sanjuaninos.
 
Desde diciembre de 2013 que los Mercado tienen la guarda provisoria del chiquito, luego de que les pidieran que presenten fotos y videos que mostraran la vinculación de Teo con ellos en San Juan. Registros de asados, cumpleaños, juntadas familiares y la imagen del bebé mimado y cuidado convencieron a la Justicia salteña de concederles más tiempo con el niño, lo que fue un bálsamo pero no un respiro definitivo. Pese al renunciamiento de la madre biológica, el cambio de carátula en la causa y el tiempo transcurrido, aún no tienen concedida la adopción definitiva y no saben cuándo podrá darse.
 
Por lo pronto, los Mercado se cambiaron de casa y Teo empezó a ir al jardincito, con 3 años y 5 meses de edad y es cada vez más el motor de la felicidad de sus padres y de toda la familia sanjuanina. Incluso, Sebastián y Sofía piensan en adoptar otro chico cuando todo el asunto judicial de Teo quede en el recuerdo.  
   

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