El central se ganó su puesto y se convirtió en uno de los más importantes en la última línea. El oriundo de un pueblito chiquito de Córdoba agarró el bolso y empezó a escribir su carrera en el mundo gigante de Buenos Aires. Pasó una década en la casa del Fortín, pero el debut en Primera se le negó: la experiencia, la lesión que casi lo saca de foco y la confianza con el presente de San Martín.