“Después de la pandemia algunos médicos le estamos prestando especial atención a la vitamina D, cuando antes no era muy considerada”, comentó un profesional de la salud en off a Tiempo de San Juan. Si bien no se han realizado estudios que relacionen la insuficiencia de vitamina D con el coronavirus, los médicos sanjuaninos le están prestando una especial atención.
Vitamina D: su relación con el sol y por qué está bajo la mira de los médicos tras la pandemia
También conocida como “vitamina del sol”, tiene un importante rol en el desarrollo de la salud. “Es una vitamina que tiene hasta funciones hormonales. En los últimos años se le han atribuido (desde un punto de vista científico con solidez) una serie de propiedades que han abierto una gran cantidad de posibilidades de detectar gente con déficit y qué causa ese déficit”, comentó el médico reumatólogo Cristian Moreno, quien presta servicios en el Hospital Guillermo Rawson.
Y continuó: “En la práctica diaria, los médicos tratamos de identificar personas en riesgo de vitamina D. Si existe alguna duda, hay que hacer un dosaje”.
Este componente es reconocido por ser el principal elemento que tiene el ser humano para absorber calcio, fortaleciendo tanto los huesos como los dientes. Además, estimula el sistema inmune, reforzando las defensas; y tiene mucha incidencia en el funcionamiento muscular. Teniendo en cuenta esto, es fundamental contar con vitamina D para estar saludables.
“Durante la pandemia de Covid 19, personas con déficit de vitamina D tenían más internaciones y mayores probabilidades de mortalidad que pacientes que tenían buenos niveles de vitamina. Hay estudios a nivel mundial muy importantes, uno de ellos hecho en Israel, que demostró que la gente que tenía menos vitamina D se internaba más y otro estudio demostró que la gente con Covid que tenían déficit de vitamina D tenían mayor mortalidad”, aseguró el profesional.
Si bien no existe una relación directa entre el Covid y la deficiencia de vitamina D, el confinamiento no fue de gran ayuda para la producción natural de la misma.
¿Cómo saber si se está en valores indicados de vitamina D?
El doctor Moreno señala que hay un valor de referencia de 30 ng/mL por encima de la cual debería estar la vitamina D. Si se está por debajo de ese valor, entre 20 y 30, se estaría ante un caso de deficiencia. Si el valor es menor a 20ng, se trata de insuficiencia.
Esos valores solo se conocerán ante un estudio de sangre, que debe ser indicado por un profesional de la salud.
¿Qué pasa cuando hay falta de vitamina D?
Si se está bajo los valores mencionados, la persona no solo es más propensa a enfermarse (por tener un sistema inmunológico debilitado), sino que puede padecer dolores musculares y/o articulares, falta de fuerza y fatiga. Pese a ello, Moreno asegura que la deficiencia de vitamina D no genera síntomas puntuales, por lo que la charla previa con el médico de cabecera es fundamental. “No es frecuente que haya síntomas. Para tenerlos el déficit tiene que ser profundo y prolongado, lo que significa que estamos llegando tarde”, asegura.
¿Quiénes tienen mayor riesgo de presentar deficiencia de vitamina D?
Aquellas personas que por distintos motivos no salen al exterior, como personas de avanzada edad, son propensos a registrar deficiencia, sobre todo en los ancianos, debido a que la producción natural es menor después de los 60 años.
Los pacientes de cirugía bariátrica también podrían registrar falta de esta vitamina, debido a que la intervención toma una parte del intestino, que es quien absorbe la vitamina D de los alimentos.
Las personas que tienen problemas renales crónicos (sin llegar a la diálisis), y problemas hepáticos moderados son pacientes con posibilidades de tener insuficiencia de vitamina D.
“Esto también se ha observado en la gente de piel oscura. No quiere decir que las personas morochas van a tener problemas con la vitamina D, pero es bueno saber que quienes tiene piel oscura y no se exponen al sol adecuadamente pueden tener un déficit de vitamina D”, remarcó Moreno.
¿Cómo evitar la falta de vitamina D?
Llevar una vida sana es lo básico para no registrar deficiencia de vitamina. Una forma de ayudar a la producción de la misma es con una breve exposición al sol, todos los días. “El estar al sol no significa estar durante horas. Con 15 a 20 minutos de exposición en la cara y brazos es ideal, siempre y cuando sea en manera prudente”, remarca el profesional. Es por este motivo que se la conoce como “vitamina del sol”.
Realizar actividad física también ayuda, debido a que se promueven reacciones químicas que liberan una cantidad de sustancia que estimula la vitamina D.
Se puede complementar con una dieta balanceada, incorporando carnes rojas y pescado. Al respecto, el profesional médico rescata: “Si una persona, por la decisión que fuera, solo ingiere vegetales, recomiendo que vaya a una nutricionista para que sugiera los alimentos en la cantidad adecuada y asegurarse una cantidad suficiente de vitamina D, porque no hay muchos alimentos que sean ricos en Vitamina D. Hay leches enriquecidas que son una buena opción también, al igual que la yema de huevo”.
Por otro lado, el doctor Moreno señaló que hay que prestar atención y cuidado a los suplementos vitamínicos o dietarios que afirman tener vitamina D. “Esos preparados no son medicamentos y muchas veces no están sujetos a inspecciones que determinen que lo que dice que contiene sea verdad. Lo mejor es comprar medicamentos prescritos por médicos que lo van a hacer analizando el estado del paciente”.
“Recomiendo que el paciente vaya a su médico de confianza y el profesional será quien identificará si la persona tiene algún riesgo de tener déficit de vitamina D. Un detalle no menor es que el dosaje tiene un costo. Los médicos son los únicos que están en condiciones de hacer el pedido ante la sospecha de déficit de vitamina D. No es recomendable hacerse el dosaje porque sí, no es sensato que la persona lo pida. Es mejor prevenir, llevar una vida sana para evitar inconvenientes”, finalizó el doctor Cristian Moreno.