"Acá donde me ves soy muy feliz", dice con satisfacción plena la protagonista de la nota de personajes sanjuaninos mientras se acomoda en su lugar. Es que, frente a un micrófono y en el interior del estudio de radio que construyó con mucho esfuerzo, Norma Ortiz asegura haber encontrado su lugar en el mundo.
Norma, el nombre de la noticia en el Valle
A sus 56 años, la periodista de Valle Fértil que hace las veces de corresponsal cada vez que se la requiere, siempre que la noticia sea la excusa, lleva orgullosa sus años de profesión y aunque a veces le costó sangre, sudor y lágrimas, reconoce que hoy disfruta de su trabajo ya que confiesa que es su pasión.
Si bien sus inicios en el mundo laboral estuvieron vinculados a la animación de fiestas, con el paso del tiempo terminó cumpliendo funciones en una radio por culpa de las movidas solidarias. "Creo que eso fue lo que me movió y me llevó a armar campañas para darle una mano a la gente y a tomar dimensión de donde uno está; el alcance que un periodista puede tener en enorme", sostiene.
Más allá de que los hechos noticiosos le marcan la agenda, algo que le valió peleas con el poder político de turno en el departamento -según detalla-, incluso su propia familia, lo que le marca el norte desde el inicio es la gente y sus cuestionamientos. "Empecé a escuchar a la gente, a saber cuáles eran sus necesidades", recuerda.
Aunque admite que en la actualidad son varios los medios de comunicación que conviven en el Valle, en un principio no eran tantos y eso le representó una dificultad que, con dedicación, logró superar. "Me costó mucho entrar a las sesiones del Concejo Deliberante, trasmitirlas, hacer notas y preguntar. Antes no se le preguntaba a un intendente por un tema en particular o le pedía explicaciones por un pozo o una pérdida de agua. Por eso costó, a las dos partes, hasta que se hizo costumbre", destaca.
La mujer que conduce 'Bajo la Lupa', todos los días de 9 a 13, cumple también el rol de madre y abuela. Sin embargo, en su locura de llevar adelante una radio tiene a un fiel compañero que la sigue, ya que cuenta con el apoyo de su pareja y padre de sus hijos. Es que con él trabaja a diario, ya que es el operador que tiene en cada transmisión.
Ante la pregunta de por qué eligió hacer periodismo y no dedicarse a otra cosa, Norma responde que es muy creyente y que cree que por algo Dios la puso en el lugar que ocupa. "Me involucré con la audiencia y, aunque pensé muchas veces en abandonar, encontré una señal para seguir adelante. Cada vez que sentía que debía dejar todo, le pedía una señal en las noches y me las daba. Al otro día me levantaba con toda la fuerza para seguir adelante", relata.