En el año 1947 cuando la Ciudad de San Juan aún estaba en plena etapa de reconstrucción tras el terremoto del 44’, Saúl Aubone, bodeguero y miembro de una importantísima familia de la provincia, tuvo una idea: construir un hotel de lujo en el corazón de la Capital. Viaje en el Tiempo te cuenta la historia del Hotel Selby.
La desconocida historia de Selby, un hotel icónico sanjuanino que nació en los 50' de la mano de una tradicional familia de la provincia
Mauricio González es el bisnieto de Saúl Aubone, el bodeguero que ideó y construyó el Hotel Selby, en el año 1952, en el corazón de San Juan. El increíble legado de un pedazo de la historia tras la reconstrucción de la provincia después del terremoto y el misterio sobre su inauguración. Por Agostina Montaño y Guillermo Alamino.
Eso, que parecía una locura en un contexto donde las necesidades edilicias básicas aún no estaban cubiertas, se convirtió en un hotel de lujo, en una ubicación estratégica, algo con lo que San Juan no contaba hasta el momento. El hotel Selby, se llama así porque esa es la ciudad de Inglaterra de la que era descendiente su creador.
En los diarios, Saúl Aubone era descripto como un “progresista” como un “visionario” y años antes ya había creado el City Hotel sobre calle Rivadavia.
“Con lucido acto fue inaugurado un suntuoso hotel en esta ciudad”, dice el título de una nota del diario El Mercurio, que da cuenta del día en que Aubone cortó la cinta del Selby con un gran evento, al que asistieron “una nutrida cantidad de damas de nuestros círculos sociales y personalidades del comercio, la industria y la producción, de las actividades profesionales del periodismo, etc”, rezaba otro párrafo del mismo artículo. Era el año 1952, pero hoy, a 74 años de su apertura, los herederos de Aubone no pudieron nunca dilucidar la fecha exacta en la que fue inaugurado el hotel.
Mauricio González, es bisnieto de Saúl Aubone y todavía se emociona al recordar el legado familiar. Por eso, si bien no es el administrador del hotel, todavía es el orgulloso dueño y está decidido a no vender nunca esa propiedad que guarda gran parte de la historia de su familia.
“Él presenta el proyecto de construcción del hotel Selby en el año 1947, es decir, nada más que tres años después de que la ciudad se destruyó por el terremoto y cuando todavía no estaba definido cuál de los varios planes de reconstrucción tenía la Ciudad de San Juan era el que se iba a tomar. Esto habla un poco de su perfil emprendedor”, remarcó González en diálogo con Tiempo de San Juan.
El misterio que rodea la inauguración del Selby
El único registro que los herederos de Aubone tienen sobre la fecha de inauguración del Selby es un recorte del diario “El Mercurio” al que llegó Mauricio gracias a una intensa búsqueda, pero reconoce que, a pesar de los esfuerzos, todavía no logran conocer la fecha exacta.
“Entendemos que es alrededor del año 52’ porque no tenemos fecha exacta, realmente no hemos podido, hemos hecho la búsqueda y no. El arquitecto Martín, que fue director de Patrimonio hasta hace muy poco, es un erudito en el tema y tampoco pudo dar con la fecha”, explicó González. Es que ese recorte del diario El Mercurio, tiene roto un fragmento donde debería figurar la fecha en que fue la apertura del hotel.
Mauricio, tiene guardados recortes de diferentes diarios que reconstruyen la historia familiar de los Aubone, dispuestos en un libro que ellos mismos crearon para tener algún registro.
"Mi bisabuelo tuvo una sola hija, pero mi abuela tuvo siete hijos y nosotros somos alrededore de treinta y pico de nietos. Todo el hotel quedó en uno solo que soy yo. Esto me ha supuesto mucho esfuerzo y desgaste personal", reveló Mauricio.
Esos siete hermanos que tenía su abuela, fundaron Tres Marías SRL, porque las tres mujeres de la familia se llamaban María y esa sociedad familiar explotó el hotel durante muchos años. Durante muchos años als unicas opciones de hospedaje de buen nivel eran el Hotel Estornell, el Selby y más adelante se sumó el desaparecido Hotel Nogaró.
Un estilo ArtDeco en un hotel de época con baño compartido
Cuando el Selby fue inaugurado, la mayoría de los hoteles de San Juan eran de construcción precaria con adobe o ladrillos macizos de arcilla, por lo que el Selby fue, durante años, el único hotel de lujo con el que contaba la provincia. "Estaba el Estornell, pero quedó muy dañado con el terremoto", explicó Mauricio. En ese contexto, la visión empresaria de Saúl Aubone y la de la histórica firma Walter Melcher, hicieron el Selby posible.
Con un estilo ArtDeco que Aubone trajo de sus muchos viajes a Estados Unidos, de donde sacó ideas para su propio hotel, que simbolizaba el glamour y el progreso en esa época, levantó el alojamiento que incialmente tenía baños compartidos. Este estilo arquitectónico lo comparte con el Hotel Estornell y el actual Cine Teatro Municipal que mantienen su diseño bastante original de la época.
"El hotel tiene una minoría que es que menos del 10% de las habitaciones fue pensada con habitaciones con baño compartido porque todavía se usaban ese tipo de cosas, ya que lo lujoso era el baño privado. Hoy hemos hecho algunas modificaciones y esas habitaciones ahora son las oficinas del hotel", reveló González.
Las crisis a las que sobrevivió el Selby y su presente en el turismo corporativo
El hotel Selby ha sobrevivido a todas las crisis que atravesó Argentina, como por ejemplo la hiperinflación de 1989 o la crisis del 2001, que golpearon al movimiento del establecimiento en un momento donde el país sufría un declive en su economía de manera estrepitosa. En este sentido, González destacó las buenas administraciones de la empresa que le permitieron sortear coyunturas difíciles, mediante el endeudamiento y el consecuente cumplimiento de los compromisos asumidos. "Gracias a Dios se ha podido mantener a flote; la muñeca ha funcionado", expresó. Cabe destacar que, si bien la sociedad tuvo diferentes operarios a lo largo de su historia, siempre la propiedad del inmueble se mantuvo bajo la familia Aubone.
No obstante, un punto de inflexión en la trayectoria del hotel fue el advenimiento de la pandemia, que paralizó por completo la circulación de las personas en el mundo y perjudicó especialmente al turismo, ya que había impedimentos para viajar de un lugar a otro a nivel global. Esto ocasionó el cierre de varios negocios del alojamiento, aunque el Selby se mantuvo en pie pese a las circunstancias con sus 40 habitaciones y sus prestaciones gastronómicas.
De esta manera, desde la compañía resolvieron adquirir la marca de un reconocido restaurante que cerró sus puertas: Baró. El famoso restobar estaba ubicado en la calle Rivadavia, frente a la Catedral, y no pudo sobrevivir a los embates causados por la propagación del COVID-19 y los efectos de las políticas de aislamiento social. “Como respuesta a las restricciones y cambios en el consumo, el hotel comenzó a operar bajo la modalidad de delivery utilizando aplicaciones como PedidosYa”, expresó.
Resaltó que esta unidad de negocio sigue activa actualmente; la comida se elabora en la cocina del hotel y no es necesario estar alojado para realizar un pedido.
En los últimos años, un motor importante para mantener el movimiento en el hospedaje fue el turismo de eventos, que en una época reciente impulsó la llegada de viajeros de diferentes partes del país y el mundo, pero esa realidad sufrió un cambio significativo debido a que no se mantiene el mismo ritmo. Por ejemplo, para la última Expo Minera realizada a principios de mayo, la entidad experimentó una ocupación completa que le dio un respiro importante en medio de este escenario económico.
González detalló que el hotel tiene una dinámica que funciona muy bien con grupos grandes o delegaciones que llegan en colectivos. Sus instalaciones permiten atender y brindar servicio de comida a 40 o 50 personas de forma simultánea, lo cual es una ventaja para este tipo de clientes.
En este sentido, el complejo cuenta, como se mencionó anteriormente, con 40 habitaciones que disponen actualmente con baño privado. Aclaró que originalmente fue diseñado con un pequeño porcentaje (menos del 10%) de habitaciones con baño compartido, pero estos espacios han sido reconvertidos en oficinas y salas de reunión. Así, cuenta con una oferta que incluye habitaciones singles, dobles, triples e incluso departamentos cuádruples, que consisten en dos habitaciones conectadas por un baño central, ideales para familias numerosas.
En las instalaciones del Selby se han alojado importantes figuras y protagonistas de acontecimientos. González contó que en una oportunidad recibieron al equipo de fútbol de Boca Juniors y también recordó como hecho significativo cuando San Juan fue sede del Mundial de Hockey sobre Patines en los 70. Durante este evento, el hotel tuvo un movimiento muy importante de jugadores de primer nivel y equipos internacionales. “Era un punto de encuentro para mucho periodismo y artistas vinculados al ambiente artístico que visitaban San Juan”, manifestó.
En este sentido, la vida de González estuvo sellada a fuego por su tránsito por el edificio desde pequeño, algo que le dejó una marca que hasta el día de hoy reivindica. “Solía ir al hotel para “cholulear”, atraído por el movimiento de figuras importantes que se hospedaban allí”, declaró.
La historia del Hotel Selby es testimonio de una época histórica de la provincia, que refleja el momento socioeconómico que vivían los sanjuaninos cuando se levantó la construcción, post terremoto, y las diferentes formas de resiliencia para salir adelante ante las sucedidas inestabilidades económicas del país. Tener un negocio así en San Juan es un tesoro invaluable que pueden disfrutar las nuevas generaciones para abordar la historia desde una perspectiva diferente. Como otros tantos sitios locales, aunque no muchos por cierto, el Selby invita a la comunidad a caminar por la vida de la sociedad a través de los relatos que guarda, anécdotas y el espíritu emprendedor de sus precursores.