“Es un hogar para los chicos, en realidad es un segundo hogar”, define conmovida Erica Páez, directora del nivel secundario de la Escuela Albergue Domingo French. Sus palabras no son una simple metáfora: en el corazón de Las Lagunas, en Sarmiento, la escuela es el eje de una comunidad rural que hoy celebra una noticia que esperaron por décadas. La licitación pública para la ampliación, refacción y refuncionalización del establecimiento acaba de ser lanzada por el Gobierno de San Juan con un presupuesto oficial que supera los 4.957 millones de pesos, marcando el inicio de una cuenta regresiva de 360 días para transformar su realidad.
El refugio que vuelve a nacer en Las Lagunas: cómo será el edificio soñado de la escuela albergue French
La licitación ya en marcha del nuevo establecimiento pone fin de los "parches" en la Escuela Domingo French, en Sarmiento. La directora Erica Páez relata la emoción de un proyecto diseñado a la par de las necesidades de los alumnos y el impacto de recuperar el servicio de albergue.
La realidad actual de la institución es una herida abierta que la comunidad viene intentando sanar con esfuerzo, pero que requería una intervención profunda. Hoy, el edificio de 46 años muestra las marcas del tiempo y la precariedad. “Lo que sucede en este momento con el albergue es que no está en condiciones para que los chicos puedan quedarse a dormir”, explica Páez a TIEMPO DE SAN JUAN, detallando que por problemas edilicios y filtraciones en los baños, los alumnos deben viajar diariamente y no pueden pernoctar, perdiendo la esencia de contención que la escuela albergue debe brindar.
La historia de este nuevo edificio para la institución que funciona como sede de la escuela primaria y secundaria, está escrita con el coraje de las familias. El año pasado, la situación llegó a un punto límite y la escuela fue tomada por los padres en un grito desesperado por soluciones. Los sanjuaninos recuerdan con claridad un cartel de aquella protesta que resumía el sentimiento general: "No más parches".
Según relata la directora, la institución se mantenía con arreglos que eran importantes pero que no atacaban el problema de fondo. “La iban arreglando así, pero en realidad se rompía por un lado, se rompía por el otro”, lamenta sobre la estructura que, pese a ser antisísmica, ya no da más. Esa reacción de la comunidad fue el motor para que todo San Juan mirara hacia Las Lagunas, logrando que finalmente se diseñara un proyecto a la altura de sus necesidades desde el Ministerio de Infraestructura.
Esta obra no es solo ladrillos; es una valoración de la educación rural y un acto de justicia social para los 160 alumnos que asisten al establecimiento. Para muchas de estas familias vulnerables, la escuela garantiza el resguardo y la alimentación que la crisis actual vuelve indispensables. El nuevo edificio, que se construirá en el mismo predio, sobre calle Ventura Lloveras s/n, aprovechando los amplios espacios baldíos, representa la promesa de que los chicos ya no pasarán frío. Como dice la directora con esperanza, “esperemos que sea realmente lo que nos han mostrado y lo que nos han prometido”.
Segundo hogar
La Escuela Domingo French hoy late con un ritmo agridulce, intentando mantener su esencia de refugio a pesar del deterioro del tiempo. Aunque su función histórica es albergar a los niños de las zonas más alejadas de Sarmiento, la realidad edilicia impuso una pausa: desde el año pasado, los alumnos ya no pueden quedarse a dormir debido a filtraciones en los baños y otros problemas de infraestructura que hacen imposible el pernocte.
Actualmente, el establecimiento funciona con un cronograma extendido para suplir esta carencia; los estudiantes llegan temprano en una movilidad gratuita del municipio de Sarmiento, atraviesan sus jornadas educativas -el nivel secundario de 13:15 a 18:05- y permanecen en el lugar hasta las 19:30 horas, momento en que la escuela les sirve la cena antes de que el colectivo los regrese a sus hogares.
El perfil de sus alumnos es el de la esperanza que lucha contra la adversidad en un contexto de aislamiento rural. En el Secundario son 160 estudiantes que provienen de familias con una vulnerabilidad social profunda, dividiéndose entre los que habitan la zona de Las Lagunas y aquellos que viajan desde Media Agua. Para muchos de estos niños y adolescentes, ese lugar es mucho más que un centro de enseñanza: es el garante de su nutrición diaria. A través de un servicio de comedor con cocineras especialmente designadas, se les brinda ese plato de comida que en sus casas, a veces, es incierto debido a la crisis.
El servicio de albergue no alcanza a la totalidad de los que asisten, sino que se destina prioritariamente a los estudiantes que enfrentan mayores situaciones de riesgo y carencia,. La selección de quienes acceden a esta modalidad se define a través de un relevamiento y un estudio social coordinado por la dirección del albergue y un asistente social, quienes determinan qué niños tienen más necesidad de quedarse según su contexto familiar y económico. Generalmente, son las familias más vulnerables las que solicitan este resguardo para asegurar que sus hijos no solo estén protegidos mientras los adultos trabajan, sino que también reciban de forma garantizada el desayuno, el almuerzo y la cena que provee el Ministerio de Educación. En el ciclo básico del nivel secundario cuentan actualmente con un grupo de entre 12 y 15 alumnos albergados.
Es en esta entrega diaria donde cobra vida el concepto de la escuela como un "segundo hogar". Como describe conmovida la directora Páez, la institución es un "hogar para los chicos", un espacio donde se sienten "más resguardados" que en cualquier otro sitio ante la realidad social. En hogares donde falta alguno de los progenitores o donde la necesidad de salir a trabajar deja a los niños solos, la escuela aparece como el recurso de contención y protección.
La comunidad de Las Lagunas ama profundamente a la escuela French y la defiende como propia, viendo en sus paredes el motor de desarrollo para sus hijos y el lugar donde sus sueños están a salvo del frío y el abandono.
Las actividades cotidianas están marcadas por este sentido de pertenencia y cuidado mutuo. Mientras los alumnos del ciclo básico asisten a sus clases, el personal se esfuerza por combatir el riguroso clima rural con estufas en las aulas, intentando que el aprendizaje no se detenga. La construcción del nuevo edificio, recientemente licitada, promete que este "segundo hogar" recupere su capacidad completa, permitiendo que los chicos vuelvan a habitar sus dormitorios y que la escuela sea, finalmente, esa casa grande y digna que la comunidad educativa reclamó con valentía para proteger el futuro de sus niños.
Los detalles de la nueva casa
El proyecto de la nueva Escuela French sorprende por su modernidad y por haber escuchado las autoridades las voces de quienes habitan sus aulas a través de maquetas en 3D que los docentes ya pudieron conocer. La construcción será sismorresistente, con muros de ladrillón armado y cubiertas de hormigón con aislación térmica especial para combatir el riguroso clima de la zona. Una de las incorporaciones más celebradas es el Salón de Usos Múltiples (SUM) cerrado, una solicitud expresa de la comunidad para que los alumnos puedan realizar educación física protegidos del frío.
El diseño contempla espacios que hoy son inexistentes o improvisados, como una dirección propia para secundaria, secretaría, preceptoría y una sala de docentes con office. Además, se ampliará el área de albergue con dormitorios para docentes y celadores, y salas de recreación y estudio totalmente nuevas. El edificio contará con un sistema de climatización integral frío-calor y detalles de seguridad como vidrios laminados y rejas en todas sus aberturas, asegurando que cada rincón sea, finalmente, un lugar seguro y hermoso para aprender.
El edificio antiguo no será demolido, sino que se someterá a un proceso integral de refacción, reparación y refuncionalización para integrarse al nuevo complejo educativo. La directora confirmó que la estructura existente, que ya tiene casi medio siglo, será intervenida para que recupere su utilidad: “Lo van a arreglar, lo van a modificar y también va a tener su funcionalidad”. De acuerdo con el proyecto técnico, estas son las tareas principales que se realizarán sobre la construcción actual para modernizarla:
- Cambio de funciones: Espacios que hoy tienen un uso específico serán transformados. Por ejemplo, la ex casa del director se convertirá en una Sala de Recreación y Estudio, mientras que la antigua sala de cisternas será acondicionada como un nuevo depósito.
- Reparaciones estructurales y estéticas: Se intervendrán los muros y cielorrasos afectados por la humedad y el paso del tiempo, aplicando nuevos revoques y pintura general. También se repararán las juntas sísmicas y se realizará el mantenimiento de las carpinterías metálicas.
- Mejoras funcionales y de seguridad: Se modificarán las aberturas de las aulas para que las puertas abran hacia afuera, cumpliendo con las normativas actuales de seguridad. Además, en el sector del albergue, se instalarán tabiques divisorios para delimitar claramente los baños de niñas y varones.
- Renovación de servicios: Se revisarán y repararán de forma integral las instalaciones eléctricas, sanitarias y de gas, incluyendo el reemplazo de cámaras, artefactos y luminarias que resulten necesarios para que el edificio antiguo funcione en sintonía con la ampliación nueva.
Así, la obra busca que el edificio existente deje de ser un espacio de "parches" constantes y pase a formar parte de una unidad educativa moderna de más de 2.700 m², donde lo viejo y lo nuevo se complementen para brindar seguridad y confort a los alumnos sarmientinos.
Licitación en marcha
La licitación pública para la ambiciosa obra de ampliación, refacción y refuncionalización de la Escuela Albergue Domingo French cuenta con un presupuesto oficial de $4.957.926.078,54. Tras el reciente lanzamiento de la convocatoria, el proceso se encuentra actualmente en la etapa previa a la apertura de sobres, que será el 3 de junio próximo, donde se evaluarán las propuestas de las empresas interesadas.
Una vez que se firme el acta de iniciación de los trabajos, el proyecto tiene un plazo de ejecución de 360 días corridos, lo que representa aproximadamente un año de obras para transformar integralmente el establecimiento.