En el silencio áspero del Parque Provincial Ischigualasto, donde el viento talla la arcilla y el paisaje parece detenido en otro tiempo, el cielo se vuelve protagonista. Allí, en el sector conocido como Las Bandejas, el astrofotógrafo Gonzalo Javier Santile logró una imagen que combina lo terrestre y lo cósmico en una misma escena, coronada por el arco completo de la Vía Láctea.
Bajo la Vía Láctea, un astrofotógrafo retrató Ischigualasto como si fuera otro planeta
Las imágenes fueron captadas en Las Bandejas, un sector poco accesible del Valle de la Luna. Gonzalo Javier Santile combinó técnica y paciencia para registrar el cielo profundo sobre un paisaje casi lunar. La toma revela nebulosas, estrellas y el núcleo galáctico en una escena única.
El propio Santile tituló la obra como “La Flor del desierto” y describió la experiencia como cercana a “pisar suelo lunar”. La textura grisácea del terreno arcilloso, sumada a la ausencia de vegetación y a la inmensidad del valle, aportan una sensación de aislamiento extremo que potencia el contraste con el cielo profundo.
La fotografía no fue producto del azar. Para lograrla, el autor realizó una panorámica compuesta por 16 tomas verticales: ocho destinadas al cielo y ocho al suelo, en una posición contrapicada con el trípode prácticamente a ras del terreno. Cada imagen fue capturada con una cámara Nikon D750 astromodificada y un rastreador astronómico, con exposiciones específicas según el objeto celeste a registrar.
En la escena final se distinguen con claridad múltiples objetos astronómicos, entre ellos Antares, la Nebulosa Zeta Ophiuchi, el Núcleo Galáctico, Alpha Centauri y la Nebulosa Eta Carinae. También aparecen las galaxias satélite conocidas como Gran Nube de Magallanes y la Nebulosa Gum.
El registro fue realizado en mayo, alrededor de las 22 horas, momento ideal en el hemisferio sur para observar estas formaciones celestes. Según explicó el propio Santile, algunas exposiciones alcanzaron los siete minutos para captar con mayor detalle regiones como la nebulosa Zeta Ophiuchi, sin necesidad de filtros de hidrógeno alfa.
El acceso a este sector del parque no es habitual. Las Bandejas no forma parte de los recorridos diurnos y solo puede visitarse en excursiones especiales durante noches de luna llena. Esa condición, sumada a la complejidad técnica del trabajo, convirtió la experiencia en un privilegio para el fotógrafo, quien destacó la posibilidad de “conocer más a fondo este suelo sanjuanino”.
Con trayectoria internacional y trabajos publicados en medios como BBC, Nat Geo, The Times, The Guardian y Forbes, Santile vuelve a posar su lente sobre San Juan y logra, una vez más, transformar el paisaje local en una postal universal.