Los últimos meses fueron intensos en Propuesta Republicana, el partido fundado por Mauricio Macri, con el sueño de que no se diluyera como le pasó a tantos "terceros partidos” en la historia argentina.
El PRO explota, Milei no se mete, y el gobierno minimiza el reclamo de Mauricio Macri por la deuda con CABA
Javier Milei sigue en silencio la ruptura del PRO, mientras espera incorporar a una gran cantidad de dirigentes a su espacio político.
Pero si los últimos meses fueron intensos, las últimas horas fueron trepidantes. Los dirigentes del bullrichismo abandonaron hoy el congreso del PRO, ante la negativa del macrismo de fundirse en un solo espacio con La Libertad Avanza.
Entre los allegados al ex presidente se memoraba la historia de la UCeDe, otra fuerza de derecha, que fue absorbida por el menemismo en los 90, antes de perder significancia en la política nacional.
Esto fue horas después de un tuit admonitorio de Macri contra Milei en el que le advirtió que no se corra del rumbo elegido, y le reclamó que cumpla la ley, devolviendo a CABA fondos que él le había entregado, y Alberto Fernández anulado.
Macri reconoció la voluntad de cambio de Milei, pero le advirtió que "para alcanzar esos cambios, hay una condición anterior aún más importante que crear nuevas leyes, y es cumplir con las existentes, en especial, cumplir con los fallos irrevocables dictados por la Corte Suprema. Ese es el caso de la deuda de coparticipación que la Nación mantiene con la Ciudad de Buenos Aires".
Más adelante, sentenció: "El sacrificio que están haciendo todos los argentinos requiere de un gobierno ejemplar, que cumpla la ley de la misma manera que la exige".
Mientras tanto, Milei sigue en silenció la implosión de su principal rival por el espacio de la derecha nacional, y acoge a cuanto dirigente quiera sumarse al espacio que lidera, como Patricia Bullrich, o Diego Santilli, convertido desde hace meses, en un verdadero león libertario. “Vamos a ir profundizando la relación con el PRO, y Mauricio se va a seguir equivocando”, auguraron desde las entrañas de la Casa Rosada.
Y para terminar de ningunear a Macri, ya que “el PRO no le marca agenda a nadie”, aseguraron que el cumplimiento de la deuda está en stand by debido a un "acuerdo que hicieron hace meses Jorge (Macri) y Toto (Caputo)", del que "quizá Mauricio no estaba al tanto".