La ministra de Trabajo del gobierno de Alberto Fernández, Kelly Olmos, volvió a dejar declaraciones que anticipan respuestas fuertes y polémica segura.
El gobierno le pone techo a la paritaria: ¿de cuánto?
Con el increíble argumento de que “la inflación no está descontrolada”, la titular de la cartera laboral le puso techo a la paritaria; y los gremios tendrán que adecuar sus propuestas y pretensiones al 60% de inflación fijado en el Presupuesto Nacional.
Para Olmos, "si se analizan los incrementos ya establecidos en las paritarias que se cerraron en revisiones del año pasado, el promedio de las más significativas daba para este mes un incremento salarial de 6 puntos y medio".
"Esto quiere decir que teníamos una expectativa de mayor recomposición, pero lo que hemos logrado ha sido una capacidad de adelantarnos al índice que se ha dado”, celebró.
Olmos dibujó el rango “en un rango entre 5 y 6%. Nosotros ratificamos la meta del 60% anual. No es algo que se pueda procesar con exactitud matemática, pero estamos trabajando todos para alcanzar el objetivo”.
Esa fe que exhibió la ministra es la misma que le reclama al sector sindical, ya que se mostró convencida de que las paritarias se negocian "sobre la base de la confianza que genera el gobierno en esta materia".
Olmos pidió tranquilidad a los trabajadores, ya que "el año pasado, cuando se disparó la inflación, fue el propio gobierno el que convocó a las partes para revisar los números".
Paradójicamente, pese a asegurar que “la inflación no está descontrolada”, deslizó que "se pueden poner revisiones más acotadas en el tiempo. Eso no modifica sustancialmente (la negociación). Si la paritaria alcanzó un nivel donde no hay una dispersión significativa, la revisión se soslaya o no tiene impacto directo. Si no se ha previsto y la inflación tiene un incremento (...) se convoca a las partes a pedido de una de ellas o por propia iniciativa de gobierno".
Olmos, una defensora a ultranza de la gestión de Fernández, recordó que "acá la gran destrucción de la capacidad adquisitiva ha sido durante 2018 a 2019. Durante la gestión de macrismo, en tres de los cuatro años, se deterioró la cantidad de empleo y se demolió la capacidad adquisitiva de los salarios".
Tras exponer que la inflación alta tiene dos causas, “la inercia y las expectativas", sostuvo que el trabajo para hacerla descender “no lo podemos hacer por un shock porque eso implicaría un gran deterioro sobre los sectores más humildes. Hay que hacerlo con un gradualismo donde actúan factores internos y externos, como la sequía y el aumento de tasas de interés".