Ocurrió hace 33 años, un 31 de mayo de 1984. Fue en el
edifico de la Legislatura vieja, debajo de las tribunas del Estadio Abierto, aquella
que fue usada por los militares para hacer detenciones clandestinas y hoy es un
espacio en memoria de los Derechos Humanos. Meses después la casa de las leyes
se mudaría al hotel Susex, hoy Legislatura de San Juan. Eran 30 los diputados
que en aquel momento llegaban por el sistema proporcional, con una abrumadora
mayoría: 26 bloquistas contra 4 peronistas. Por lo tanto, no había mucho que
discutir. En ese contexto se produjo un hecho sin precedentes para la justicia
sanjuanina, y tal vez sin registros tampoco en el país: el poder política que
tomaba el control del gobierno después de una sangrienta dictadura militar puso
en tela de juicio a todos los magistrados del Poder Judicial de San Juan. Sí,
todos los jueces, fiscales, defensores oficiales, al banquillo. La Constitución
Provincial que regía era la cantonista, hecha en 1927, y decía que a los tres
años de designado un magistrado judicial debía ser ratificado en el cargo
mediante un acuerdo de la Cámara de Diputados. Si no se hacía ese acuerdo,
quedaba en el cargo. Como entre el ´76 y el ´83 el gobierno de facto no respetó
la constitución, al retornar la democracia el bloquismo decidió poner en
práctica ese artículo constitucional.
Vieja Legislatura que funcionó hasta el ´85.
Fueron 32 los magistrados judiciales que fueron juzgados por
el poder político. La gran mayoría fue ratificada y siguieron en el cargo. Pero
hubo tres a los que no les dieron "el acuerdo” y fueron destituidos: Carlos De
Stéfano (venía de carrera en el Poder Judicial), Tito Moya Sarmiento (había
tenido militancia bloquista) y Juan Carlos Caballero Vidal, por entonces juez
del Sexto Juzgado en lo Criminal, aquel en el que se produjo un supuesto hecho
que ahora lo tiene como imputado en la justicia federal, después de recibir y
supuestamente no tramitar un recurso de hábeas corpus y una denuncia por robo
en la detención ilegal que sufrió el profesor universitario Héctor Cevinelli.
VERSIÓN OFICIAL
"En la sesión no se discutió nada. Se votó y listo. Como era
una sesión secreta, porque así lo disponía la constitución, no quedó constancia
de nada”, recordó Gladys Pósleman, exlegisladora bloquista, referente y mujer
de mucho peso político en esos años.
A modo de comentario, Pósleman dijo que "las causales por
las que no se les renovó el acuerdo a esos tres magistrados eran morosidad y
porque habían acuerdos con estudios jurídicos”.
Pósleman aseguró que "no fue por causas de Lesa Humanidad.
No tuvieron nada que ver los Derechos Humanos. En ese momento no se hablaba de
eso”.
La histórica dirigente bloquista no quiso hablar de los
motivos de la destitución de Caballero Vidal como juez penal de primera
instancia: "Eso quedó en la sesión secreta”, asegura.
La exlegisladora Pósleman era una de las abogadas y líder que
tenía la comisión de justicia de aquella Cámara de Diputados. Entre los diputados
bloquistas que también eran abogados en esa cámara estaban Juan Carlos Turcumán
(hoy juez del Tribunal Oral Federal, jubilado y convocado), Eduardo Bazán Agrás
y Julio César Orihuela (hoy Defensor del Pueblo).
El secretario del bloque Bloquista era Lepoldo Alfredo "Polito”
Bravo, hijo del entonces gobernador Don Leopoldo Bravo.
Los dirigentes políticos de esos años comentan que por esos
años siempre flotó en la destitución de Caballero Vidal una supuesta decisión
judicial que tomó y que habría involucrado a un hermano de Pósleman. Pero como
la sesión fue secreta, eso no es oficial.
Javier Cámpora, abogado y exjuez, era en ese momento el
Secretario Administrativo de la Cámara de Diputados: "A mí me tocó hacer el
acta de esa sesión secreta en la que se dejó constancia de la decisión. Al recinto
llegó todo cocinado. Ahí no se habló nada. Todo se debatió en la reunión de
comisión”.
Sobre la causal de destitución, Cámpora dijo que "por temas
de Derechos Humanos no fue. Estaba el Punto Final y el bloquismo tenía línea
directa con el gobierno nacional. Era un tema que ni siquiera se hablaba. Se
comentaba que lo de Caballero Vidal había sido por morosidad, pero no es
oficial”.
VERSIÓN OPOSITORA
Los cuatro diputados de la oposición eran peronistas. El
secretario del bloque Justicialista era Emilio Mendoza, quien luego llegó a ser
Vicegobernador de San Juan e intendente de Caucete. Y el bloque estaba
integrado por los diputados Aballay (por Jáchal), Márquez (por 25 de Mayo),
Ozán (por Caucete) y Eduardo Echegaray (por Caucete y por 25 de Mayo).
"Nosotros en el bloque peronista sostuvimos a Di Stéfano.
Era un buen juez. Lo echaron porque antes les había fallado en contra a los
bloquistas. Sobre Caballero Vidal nos abstuvimos”, recordó el exlegislador
provincial.
Sobre la causal de la destitución de Caballero Vidal,
Echegaray dijo que "creo que fue por morosidad. Pero para nosotros no había
motivo para echarlo. Pero éramos cuatro y los bloquistas eran 26”, dijo,
sonriendo, como diciendo que no había mucho por pelear políticamente.
En el recuerdo de los protagonista de esa histórica sesión
quedó se discutió mucho sobre los 32 magistrados que habían quedado en tela de
juicio.
También recordaron que todo se hablaba mucho desde el bloque
Bloquista con el entonces ministro de Gobierno, Eduardo Pósleman, quien llegó a
ser Gobernador de facto por la renuncia de Leopoldo Bravo para ser candidato a
gobernador democráticamente.
DÉCADA COMO JUEZ
Así fue como Caballero Vidal fue destituido como juez del
Sexto Juzgado en lo Criminal en esa "sesión secreta”.
Había estado un poco más de una década en ese cargo. Hasta
mediados del ´73 había tenido militancia política, llegando a ser candidato a
diputado provincial por Capital por la Cruzada Renovadora.
"Recuerdo que en el ´73 Caballero Vidal trabajaba en el
Ministerio de Gobierno. Lo recuerdo porque era quien habilitaba o no a los
partidos políticos para la elección del ´74, la que ganó don Eloy Camus como
gobernador”, recordó Javier Cámpora.
Después de ese paso
por el gobierno provincial, Caballero Vidal fue designado juez del Sexto
Juzgado en lo Criminal. Fue en un gobierno de facto: en la provincia había sido
designado a dedo desde la Nación Carlos Enrique Gómez Centurión. Y en el país
había tomado el poder el militar Alejandro Agustín Lannuse, presidente de facto
entre el 26 de marzo de 1971 y el 25 de mayo de 1973.
Así llegó a ser juez Caballero Vidal y permaneció en el
cargo con la llegada del gobierno democrático peronista que estuvo entre el ´74
y el 24 de marzo de 1976, cuando se produjo el golpe militar que gobernó el
país hasta el ´83.
Permaneció en el cargo durante todo el gobierno de la
sangrienta dictadura hasta esa "sesión secreta” de mayo del ´84. Luego retornó
al Poder Judicial de San Juan en 1995, designado cortista en el gobierno de
Jorge Escobar, a quien había defendido cuando lo destituyeron.
LA CAUSA
En esos años de gobierno de facto se produjo la causa
Cevinelli por la que hoy se imputó judicialmente al Caballero Vidal. Fue el 12
de marzo de 1977.
Esa causa hoy es investigada en el segundo mega juicio por
delitos de Lesa Humanidad cometidos por la última dictadura en San Juan, es la
que ahora puso en el centro de una causa judicial sin precedentes al ahora
cortista (desde 1995) Juan Carlos Caballero Vidal, quien fue imputado por el
fiscal federal Francisco Maldonado como partícipe necesario de tormentos
agravados, robo, amenaza, integrante de una asociación ilícita. Básicamente, el
fiscal federal le pidió al juez federal Leopoldo Rago Gallo que investigue al
cortista Caballero Vidal como parte del sistema represivo ilegal de la última
dictadura cívico militar. Todo se desprendió de la declaración del testigo
Pedro Eduardo Bayúgar en el juicio por lesa humanidad, quien era el abogado de
Cevinelli, y dijo que Caballero Vidal nunca tramitó el recurso de hábeas corpus
y que cuando le pidió que investigara el robo de la moto en el allanamiento
ilegal, Caballero Vidal sacó una pistola 9 milímetros y la puso sobre su
escritorio en el despacho como juez. Bayúgar conocía a Caballero Vidal porque
antes había sido empleado en ese juzgado.