El resonante caso policial que se inició tras un violento operativo con delincuentes atrincherados en el interior del Barrio Manantiales (B° Manantial) sumó un capítulo definitivo por lo menos para uno de los seis implicados. Román Núñez, el acusado clave que quebró el pacto de silencio mafioso durante las primeras etapas del proceso, fue condenado tras aceptar su culpabilidad en la autoría de un grave asalto con presunto trasfondo de drogas.
Presunto ajuste narco: el ladrón que "cantó como un pajarito" recibió casi 7 años de cárcel
Se trata de Román Núñez, delincuente que en la audiencia de formalización declaró y no solo contó lo que supuestamente pasó, sino que mandó al frente a todos los imputados. Durante la investigación, un séptimo sospechoso arregló una condena de 3 años de prisión condicional.
A través de un juicio abreviado acordado entre la defensa y el Ministerio Público Fiscal compuesto por el fiscal Miguel Gay y los ayudantes fiscales José Luis Salinas Molina y Nicolás Zapata, Núñez admitió su participación directa en los hechos y recibió una pena de 6 años y 8 meses de prisión de cumplimiento efectivo. El tribunal homologó el convenio al encontrarlo responsable penalmente del delito de robo agravado por ser en poblado y en banda, y agravado en su escala penal por el uso de arma de fuego.
El caso, inicialmente investigado como un presunto ajuste de cuentas vinculado al narcotráfico, había dejado a seis sospechosos contra las cuerdas tras un procedimiento policial de alta tensión en la mencionada barriada. Sin embargo, el verdadero lío para la causa ocurrió puertas adentro de los tribunales, durante la audiencia de formalización de la investigación.
En aquel acto, y de forma sorpresiva, Román Núñez decidió romper la estrategia defensiva compartida y pidió la palabra ante el juez de Garantías. Lejos de ampararse en su derecho a guardar silencio, el delincuente "cantó como un pajarito": brindó un pormenorizado relato de lo sucedido y, fundamentalmente, aportó nombres, roles y dinámicas que terminaron por hundir a los demás imputados que compartían el banquillo. Aquella declaración explosiva desarticuló cualquier coartada corporativa y dejó el camino libre a la fiscalía para consolidar la acusación.
Los otros cinco implicados, Benjamín Rosales, Rodrigo Tantén, Alexis Colombo, Pablo Flores y Jorge Mercado, siguen presos con prisión preventiva.
La resolución sobre Núñez no es la primera que arroja este legajo judicial. En el transcurso de las pesquisas, un séptimo sospechoso vinculado al entorno de la banda ya había optado por una salida alternativa, pactando una condena menor de 3 años de prisión de ejecución condicional, lo que le permitió mantener la libertad.
Para Núñez, en cambio, la gravedad de los delitos atribuidos -cometidos con la concurrencia de varias personas y armas de fuego en una zona residencial- no dejaba margen para el beneficio de la condicionalidad. Con la firma de este juicio abreviado, el imputado ya fue trasladado al Servicio Penitenciario Provincial para comenzar a cumplir su castigo de casi siete años tras las rejas.