Un macabro hallazgo conmocionó a los vecinos de la zona capitalina este miércoles a primera hora. Un hombre de 66 años, que se encontraba en situación de calle, fue encontrado sin vida en el interior de una vivienda completamente abandonada. Según informaron los investigadores, la escena resultó particularmente estremecedora debido a que el cuerpo de la víctima había sido parcialmente devorado por roedores.
Horror en Capital: un hombre en situación de calle fue hallado muerto en una casa abandonada
Según el médico legista llevaba al menos unas 24 horas fallecido. Según dichos de gente que lo conocía al parecer padecía diabetes y tenía gangrenado uno de sus pies.
El trágico descubrimiento tuvo lugar en un inmueble deshabitado sobre la Avenida España, entre Avenida Córdoba y General Paz. El fallecido fue localizado por un amigo que solía visitarlo periódicamente. Al ingresar al lugar temprano por la mañana, lo encontró tendido en el suelo con visibles lesiones en el rostro; tras intentar reanimarlo sin éxito, se dirigió de inmediato a la Comisaría 4ta para dar aviso a las autoridades.
Personal policial se desplazó al sitio y constató el deceso. A partir de ese momento, las actuaciones quedaron a cargo del fiscal Roberto Ginsberg y la ayudante fiscal Agostina Ventimiglia, de la UFI (Unidad Fiscal de Investigación) de Delitos Especiales.
De acuerdo con los datos preliminares del médico legista, el cuerpo presentaba una rigidez cadavérica de al menos 24 horas -desmintiendo las primeras versiones que sugerían un lapso de tres días-. El profesional confirmó que las heridas en la zona craneal fueron provocadas por las ratas del lugar y detalló que una de las extremidades inferiores del hombre presentaba un cuadro severo de gangrena.
La autopsia, que se practicará en la Morgue Judicial, será determinante para establecer las causas precisas del fallecimiento. No obstante, las autoridades judiciales se inclinan hacia la hipótesis de una muerte natural. En este sentido, personas allegadas que se acercaron a la escena señalaron que la víctima padecía de diabetes crónica.