Después de una larga espera, los boliches que permanecieron cerrados por la pandemia abrieron sus puertas y, en líneas generales, el balance de las autoridades fue positivo aunque no todo fue perfecto, ya que una celebración tuvo que ser clausurada porque cerca de su final "se descontroló".
Es que la fiesta electrónica de Pocito que se realizó en Quattro y que inició cerca de las 15 horas del domingo fue clausurada porque no se respetó el protocolo sanitario que ese tipo de locales debe cumplir y quedó inhabilitado. Si bien al principio cumplió con los controles, fuentes oficiales dijeron que en la noche "la fiesta explotó" de gente y el distanciamiento no se respetó.
Acorde indicó el subsecretario de Seguridad, Abel Hernández, en el lugar había cerca de 800 personas y 2 de ellas debieron ser trasladadas de urgencia al Hospital Rawson por intoxicación de alcohol. "A esa altura de la fiesta, se había perdido la línea. Tuvo que intervenir la Policía y los asistentes, que presentaron un coma alcohólico, fueron llevados al hospital", señaló.
Si bien explicó que desconoce el estado de los jóvenes afectados a detalle, aseguró que se encuentran fuera de peligro.
Por el resto de los controles en las discotecas que volvieron a funcionar, Hernández indicó que la mayoría se comprometió y respetó el protocolo acordado. "Hubo desinfección en los baños, como se pedía, e hicieron valer la distancia entre los asistente", agregó.
No obstante aclaró que "hubo varios tirones de oreja", aunque la cosa no pasó a mayores al punto de tener que clausurar los espacios de diversión.