“Mis hermanos estaban atrapados y hablaban a mis papás, pero no reaccionaban”
Lo relató Florencia, la hija mayor del matrimonio muerto en Río Negro, quien recibió ese duro testimonio de su hermana apenas ocurrió el accidente en la ruta 151.
Eran minutos antes de las 7. Florencia se preparaba para partir al trabajo y su celular sonó. Le llamaba su hermana Valentina. “No sabía para qué me llamaba tan temprano. Estaba en una crisis de nervios. Lo escuchaba a mi hermano menor, muy cerca. Cuando empezó a contarme, todo se me vino abajo. Ahí me contó que habían tenido accidente, que los dos estaban atrapados dentro del auto. Y veían a mis papás y les hablaban, pero ellos no reaccionaban”.
Ese es el tremendo testimonio de Florencia Correa, la hija mayor del matrimonio sanjuanino que murió en la mañana de este lunes en un trágico accidente vial sobre la ruta 151, a la altura de la ciudad de Catriel, en Río Negro. Quien la llamó fue su hermana Valentina, de 25 años, que sobrevivió junto a su otro hermano Pablo Nicolás, de 16. Estos últimos jóvenes vieron inconscientes y heridos a Sandra Beatriz Fuentes y Pablo Eugenio Correa -sus padres-, que murieron en el choque frontal.
Dolor. Florencia junto a sus tíos en la puerta de la casa de su abuela.
En la casa de la familia sobre calle Sarmiento, casi Independencia, Albardón, no hay nadie. Florencia, que no pudo viajar al sur por cuestiones laborales, se encuentra junto a su abuela, sus tíos y otros familiares en la vivienda materna en el barrio Teófilo Alonso, en el mismo departamento. Allí está desde la mañana, después de que se enterara del luctuoso siniestro en el que perdió a sus padres.
La joven contó que sus padres y dos hermanos salieron el jueves pasado en su auto Chevrolet Corsa rumbo a Neuquén para pasar unos días de vacaciones en la casa de su tía Ester Fuentes, en la capital de esa provincia. Sandra, de 52 años, era empleada administrativa en Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes de la UNSJ. Pedro Correa, de 46, trabajaba de sereno en el Colegio Nuestra Señora de Luján y se tomó vacaciones este último fin de semana, dado que justo este lunes a la tarde debía presentarse a cumplir su turno en la escuela. Por eso tenían planeado regresar este mismo lunes.
Las últimas fotos. Pedro Correa con su mujer y su hija en Neuquén.
“Hablé con mis papás el domingo a la noche, antes de las 22. Los escuché bien. Estaban contentos. Y se iban a dormir porque planeaban salir temprano. Lo único que recuerdo es que me dijeron: ‘Cuidate. Cuidate mucho, que nos vemos mañana (por este lunes). Mi mamá me pidió que le tuviera preparado el mate”, expresó Florencia, con palabras entrecortadas y a punto de llorar.
Después vino esa llamada antes de las 7 de este lunes, con la peor noticia. “Mi hermana me llamó desesperada para contarle sobre el accidente. Me repetían que veían a mis papás y les hablaban, pero ellos no reaccionaban. Yo traté de calmarlos. Hablé también con una señora que los auxilió mientras esperaban a la ambulancia y a la Policía. Esa señora me explicó cómo estaban mis hermanos”, relató Florencia. Tras esa comunicación, la joven se contactó de inmediato con su tía Ester para relatarle lo sucedido y pidió que fuera a Río Negro a ver a su familia.
Felices. Esta es otra foto del matrimonio durante su viaje al sur.
Florencia explicó que está en contacto permanente con Valentina y Pablo Nicolás. Ninguno de ellos viajó a Río Negro porque les dijeron que no era necesario, que allá se encuentra su tía. “Mis hermanos se enteraron esta tarde de los fallecimientos de mis padres. Lo que menos le pregunté fue qué pasó o cómo fue el accidente. Ahora no me importa, sólo quiero saber que mis hermanos estén bien”, agregó.
El brindis. Pedro Correa en una de las noches en Neuquén.
Pese a la difícil situación, Florencia se muestra fuerte. “Tengo los mejores recuerdos de mis padres. Mi papá era una persona de un corazón inmenso y muy solidario. Ayudaba en los merenderos y se comprometía en cualquiera cosa, con tal de ayudar. Por más que le faltara plata. Estuvo en la política un tiempo, pero se fue desencantado. No era lo que esperaba”. Así describió a Pedro Correa. Con respecto a Sandra, dijo: “Mi mamá era todo, pasaba mucho tiempo con ella. Era nuestro sostén, nos escuchaba y nos acompañaba a los tres en todo. La familia era unida. Salíamos los cinco y nos encantaban las juntadas familiares”.