Siguen las repercusiones tras el asesinato de Fernando Báez Sosa, de 19 años, a la salida del reconocido boliche geselino Le Brique. Allí, durante la madrugada del domingo, una patota de 10 rugbiers golpeó salvajemente a Fernando, ocasionádole la muerte cuando lo trasladaban al hospital de Villa Gesell.
Crimen en Villa Gesell: un sanjuanino estuvo esa noche en Le Brique; ¿qué vio?
Casualmente, un grupo de sanjuaninos decidió esa noche ir a bailar a esa discoteca y fueron protagonistas de lo que ocurrió posteriormente al asesinato. Uno de ellos, Facundo Peralta, se animó a hablar con este medio y contó lo que observó cuando salió del boliche.
"Primero, cuando entramos al boliche, no se podía estar de la cantidad de gente que había. Claramente, estaba excedido en su capacidad. No se podía caminar, no se podía estar. La gente te empujaba, nadie te pedía permiso, por eso decidimos irnos al sector externo del lugar para estar ahí", comenzó relatando.
Cuando decidieron irse del local bailable, se encontraron con un panorama aterrador: "Era una situación desesperante. Mucha gente gritando, corridas y los policías buscando testigos del hecho para que contaran lo que habían visto. Nos preguntaron a nosotros pero como salimos como 20 minutos después del asesinato, les dijimos que no vimos nada. En ese momento, ni nos imaginábamos lo que había pasado", contó Facundo. En ese momento, al muchacho asesinado ya se lo habían llevado al hospital. "Es más un grupo de policías estaba separando a dos grupos que se estaban peleando en una esquina", siguió.
Siguiendo con el relato, el joven expresó que uno de los integrantes de su grupo esa noche no salió a bailar pero sí pasó en horas de la mañana por el lugar y charló con un policía. "Mi amigo le preguntó al policía qué había pasado y le contó que en esa zona habían matado a un chico y que estaban haciendo las pericias correspondientes", dijo.
Por último, el joven sanjuanino finalizó afirmando que, más allá de la pelea que terminó con un homicidio, la culpa principal es de los propietarios del boliche "porque lo llenaron tanto que se prestaba para empujones y enojos entre los jóvenes. Y también hay culpa de la Policía que veía el exceso y a todos tomando en la Peatonal y no controlaban nada".