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Quién era Guido Delfor Yribarren, "el dueño de las palabras"

Guido Delfor Yribarren falleció hoy, en el incendio de su vivienda. Repasá este informe sobre su vida y su trabajo realizado cuando la municipalidad de Capital lo declaró Ciudadano Ilustre.
viernes, 9 de agosto de 2019 · 20:59

Guido Delfor Yrribarren, periodista, escritor

 

El dueño de las palabras

 

Quien tiene la oportunidad de hablar con Guido Delfor Yrribarren sabe que está frente a una persona que ha leído muchísimo. Un hombre que maneja la oralidad con la ductilidad de un escritor y que se expresa como un periodista que nunca perdió las ganas de aprender y enseñar. Son esas cualidades la que le permitieron a este profesional ser la voz de las radios más importantes de la provincia, ser el autor de poemas y cuentos y conducir el segundo programa con más historia de San Juan (50 años al aire).

Nació en Caucete y fue en la tierra de las buenas viñas y el buen vino donde dio los primeros pasos en el mundo del trabajo. Con su hermano mayor iba a gamelear. Tenía 13 años y la gamela era más pesada que él, pero las llenaba con esfuerzo y potencia. El dinero que ganaba era para su abuela, una mujer muy importante en la vida de este escritor sanjuanino, inspiración de gran parte de su producción literaria.

Las sobremesas, las charlas eternas y la lectura en la siesta son algunos de sus recuerdos de infancia. La niñez la vivió en la humildad de la abundancia, creció con los valores de antaño y disfrutaba con un goce sin igual cuando su padre le compraba las revistas de cómics argentinos que salían una vez a la semana.

Tuvo varios trabajos antes de ser comunicador. Uno de los que más recuerda fue en una empresa que comercializaba manzanas en Calingasta. Hasta allá se fue en busca del progreso. De enero a agosto vivía en aquellos pagos. Según describió, este trabajo le permitió codearse con muchas personas, con realidades disímiles, que le permitieron crecer y que sirvieron de fuente de inspiración en su labor de escritor. Otro de los trabajos que tuvo fue en Vialidad Provincial, fue en el área de gobierno donde pudo conocer el lugar donde se va a construir el Túnel de Agua Negra.

En el periodismo arrancó en canal 8, siendo la voz en off. Luego siguió su camino en el diario Tribuna y en radio Colón, en las épocas de gloria de la radiofonía sanjuanina. Fue la voz de los noticieros de la mañana, productor de grandes programas y conductor de entregas que hicieron historia y siguen haciéndola. Este es el caso del programa “El rostro de mi país”, que lleva 50 años al aire, ahora en Estación Claridad.

En su vida profesional tuvo la oportunidad de presentar a grandes protagonistas de la vida democrática nacional, tal es el caso de Ricardo Balbín y del ex presidente Raúl Alfonsín.

Sobre su actividad laboral, Guido reflexionó: “El Señor me ha dado el don de la palabra y el don de escribir. He tenido grandes maestros, como Antonio de la Torre, quien fuera escritor y subsecretario de Cultura de la Nación. Otro de mis maestros fue José “Pepe” Campus y también Rogelio Pérez Costa”.

Gracias a la forma en la que fue criado, habla de la Patria con gran amor. Es un conocedor de la historia sanjuanina y argentina y esos conocimientos son los que le permitieron escribir hasta una cantata en honor a la Independencia argentina. El vals fue presentado en el 2016 gracias al apoyo de la Municipalidad de la Ciudad de San Juan.

Conoce el territorio provincial como la palma de su mano. Ha estado en los pueblos más pequeñitos del interior como así también en los grandes departamentos. En los viajes que hacía para armar el material de un programa de televisión que tenía en canal 8, pudo llegar a los lugares más inaccesibles de la geografía local.

Gracias a su trayectoria ganó el premio Santa Clara, que recibió junto a grandes personalidades del país como lo fue María Elena Walsh, Manuel García Ferré y Félix Luna. Obtuvo otros reconocimientos a lo largo de su vida, a los cuales califica como “grandes caricias al alma”.

Yrribarren cita todo el tiempo a escritores. Los libros han marcado su vida. En su casa de calle O’Higgins tiene una biblioteca enorme, en la que ostenta ediciones especiales del Martín Fierro, enciclopedias de historia y geografía y ficciones de los mejores creadores argentinos e internacionales.

Su rol de escritor y de difusor de la cultura le ha traído grandes satisfacciones. Es dueño de poemas y cuentos que forman parte de antologías editadas hasta por el banco Credicoop. Su vinculación con el mundo de la creación no ha finalizado. Está escribiendo un libro llamado “Cuentos para leer en dos cuadras”, que contará con las ilustraciones del reconocido artista plástico Humberto Costa.

Tiene tres hijos, dos mujeres y un varón. Quedó viudo joven, con sus hijas muy chicas. Aunque en la vida le tocó jugar el Chinchón sin comodines, supo encontrar la fortaleza suficiente para salir adelante con su familia, su gran pilar en la vida.

No está retirado. Su rutina incluye un café en el centro, en una confitería sin televisor. Tres veces a la semana va a la radio para colaborar con su sapiencia en un programa junto a Osvaldo Benmuyal y luego conduce “El rostro de mi país”, su clásico.

Jorge Luis Borges decía que era “un antiguo alumno de la vida” y con esta frase se identifica Guido. Todo el tiempo está aprendiendo, conociendo sobre la vida, en la que bebió varios tragos amargos pero en la que también recibió dones y recompensas, como el uso de la palabra, la creatividad, su fiel audiencia y sus hijos, su mayor tesoro.

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