Un jubilado de 68 años aceptó, en un juicio abreviado, recibir 8 años y 5 meses de prisión por abusar de su hija desde que tuvo 13 hasta los 16 años.
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SUSCRIBITEUn jubilado de 68 años aceptó, en un juicio abreviado, recibir 8 años y 5 meses de prisión por abusar de su hija desde que tuvo 13 hasta los 16 años.
Todo salió a la luz en septiembre del 2016, cuando la mujer, de 22 años en ese entonces, llegó hasta la casa de su padre y éste la agredió.
Cansada de esa situación, la joven no dudó en llamar al 911 y denunciar las agresiones y también sumó una acusación más grave: reiterados abusos sexuales.
La mujer dijo que su padre la manoseaba casi todas las mañanas, durante tres años, antes de llevarla a la escuela. Los estudios psicológicos detallaron que la mujer no mentía y que cargaba una importante carga de angustia.
Desde ese entonces el jubilado quedó procesado y con prisión domiciliaria, dado que tiene diabetes y problemas al corazón.
