La madre del minero que fue condenado a 25 años de prisión por violar a sus tres hijos, que presenció el juicio e incluso participó en él, atacó verbalmente a los periodistas que cubrían el debate y se despachó: “Qué par de hienas hambrientas que se ven todos juntos”.
Es que, según se comprobó en la investigación, en la casa de la mujer que prestó declaración ante el juez se cometieron los abusos sexuales del sujeto contra sus propios hijos y por eso ofreció su testimonio durante el debate. Sin embargo, la dueña del domicilio situado en Rivadavia aseguró desconocer cada uno de los episodios que sufrieron sus nietos y negó la culpabilidad de su hijo.
La familia completa, compuesta por el minero, su mujer y sus tres hijos, siempre fueron de mudarse de un lado a otro, por las idas y vueltas de sus separaciones. Su hijo mismo lo condenó diciendo en Cámara Gesell, que su papá era muy violento con ella.
En una de esas peleas, el minero vivió en la casa de su mamá en Rivadavia y se fue junto con la hija más grande, que fue la joven más abusada. Además, también los otros dos fueron víctimas en ese mismo domicilio y los dichos de esta mujer dijo en el juzgado, nunca supo nada y que nunca vio algo sospechoso.
Con su hijo ya condenado, desde la División de Tribunales de la Policía le entregaron todas las pertenencias del hijo que iba hacer trasladado al Penal de Chimbas, por pedido de la Fiscalía.