Una pequeña de un año y medio fue víctima de un accidente doméstico tras caer dentro de un balde con agua y morir ahogada, en Santiago del Estero y el hecho conmociona al país pro semejante tragedia. Según informaron fuentes policiales, la niña estaba jugando en el patio de la casa y habría caído accidentalmente en un tacho de pintura de 20 litros que se encontraba con agua hasta la mitad de su capacidad.
Algo similar sucedió en San Juan hace más de 5 meses en el barrio Valle Grande, de Rawson pero el final, esta vez y por fortuna, fue feliz gracias a una vecina que salvó su vida.
En un descuido de su madre, Britani Pérez, una bebé de un año, cayó en un balde con agua y lavandina, e inconsciente convulsionó ante el desesperado pedido de ayuda. Una vecina oyó los gritos y acudió al rescate: tomó a la niña en sus brazos e instintivamente le hizo respiración boca a boca y le masajeó el pecho para que pudiera respirar.
El llanto de la niña fue el renacer no sólo de la pequeña sino de quienes atónitos observaron el heroico accionar de la mujer, Susana Rodríguez.
La enfermera que tuvo mente fría para salvar la vida de la bebé, le comentó a Tiempo de San Juan: "La bebé estaba entregada, yo no me di cuenta lo que le había pasado. No me di cuenta que estaba mojada. Solo la vi morada y que no respiraba. Ahí le pedía a Dios que me ayudara y le había todas las prácticas de reanimación que sé. Quería que se le abriera el pecho. Creo que fue un milagro en el que colaboramos todas las madres del barrio".
La heroína describe su experiencia