Si bien en un principio su relato resultó dudoso para las autoridades, los datos aportados por un testigo, a cambio de la recompensa de $500.000 que ofrece el Gobierno, fueron claves para la detención de un vecino y una curandera de Chimbas por el crimen de Víctor Sillero (87) y Florencia Bustos (86).
Tan contundentes resultaron los datos aportados, que el pasado viernes apresaron a un vecino y paciente de Sillero, identificado como Sandro Javier Bordón (45), y una curandera de Chimbas.
En la Policía ya se comienza a hablar de un caso esclarecido, ya que los propios implicados confirmaron los dichos del testigo. La mujer admitió que Bordón estuvo con ella y le habló de los Sillero, pero ella sólo se limitó a darle ayuda espiritual. Por su parte, el principal acusado confesó que estuvo en la casa de los abuelos y que incluso vio el cuerpo de Víctor, pero se puso nervioso y se fue.
A pesar del relato de Bordón, que no resultó creíble para las autoridades, la sospecha es que ese día, Bordón golpeó a los abuelos en busca de una suma de dinero que, finalmente, no pudo sustraer. Tan grave fueron las agresiones, que ambos abuelos fallecieron días después. Es por eso que el juez Martí Heredia Zaldo le imputó el delito de homicidio agravado, que se castiga con cadena perpetua.