El cadáver estaba semidesnudo, ya que solo tenía la ropa de
interior. Eso llevó a pensar que había sido sorprendido durmiendo. Estaba en un
sector de la vivienda que no era el dormitorio, por lo que deducen que se
movilizó, tal vez al despertarse por algún ruido, como pudo ser la violencia
empleada al romper la madera de la puerta principal de la vivienda ubicada en
25 de Mayo, entre General Acha y Mendoza. A simple vista el cadáver no tenía
evidencias del uso de un arma de fuego, como tampoco de un arma blanca
(cuchillo o algo cortante). Tampoco mostraba que le hayan quitado la vida con
un fuerte golpe, ya que a simple vista no había evidencia de moretones. Pero hay
un hecho por el que no dudan los investigadores que se trató de un crimen: Luis
Eduardo Pérez (69) tenía los ojos vendados con un trapo. Eso tiene una sola
explicación: estuvo con vida al momento que fue sorprendido en el interior de
su casa e, indudablemente, él o los delincuentes le taparon los ojos para que
no lo reconocieran. Y luego se produjo la muerte.
Ante ese cuadro, el juez Benedicto Correa, del Quinto
Juzgado de Instrucción, esperaba un peritaje clave: el resultado de la autopsia.
El médico forense le iba a saber decir de qué murió y si
hubo o no uso de violencia para quitarle la vida.
De lo que tampoco hay dudas es que se trató un crimen en una
ocasión de robo: además de que la puerta de ingreso a la vivienda estaba rota,
la casa fue totalmente revuelta, lo que demuestra que buscaban dinero o cosas
de valor.
Según informó a Canal 5 Telesol Gerardo Pérez, hijo del hombre hallado muerto en plena ciudad, faltaban monitores y
televisores. Pero además dio un dato que podría ser clave: "Esperaba que le
trajeran un dinero en efectivo por un presupuesto”.
Esa pista es investigada por varias dependencias de la
Policía de San Juan.
Según contó el hijo, el hombre hallado sin vida proveía de
insumos de laboratorio a escuelas y a policías.
Dice que generalmente no manejaba dinero en efectivo, sino
que le hacían transferencias bancarias.
El jueves en la mañana fue hallado sin vida. La primera en
llegar al lugar fue su secretaria, quien dio aviso a su hijo de que estaba
violentada la puerta de ingreso.
Por ahora el juez Correa está apoyado en la parte científica
de la Policía de San Juan: levantaron huellas y otras evidencias que los pueden
llevar a identificar a posibles sospechosos.