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jueves 7 de mayo de 2026

ALARMANTE

Furia vecinal: se dificulta cada vez más la tarea de la policía

Agua hirviendo, palos, piedras y disparos con “tumberas” son el escenario al que todos los días se enfrentan los efectivos policiales. La violencia contra las fuerzas de seguridad aumentó en los últimos años: hubo 12 en los últimos meses.
Por Redacción Tiempo de San Juan

El pasado 6 de enero, una persecución dentro del barrio La Estación para detener a dos jóvenes que circulaban en una moto, presuntamente robada, terminó en una batalla campal de vecinos contra la policía. La gente desató su furia sobre los uniformados agrediendo a uno de ellos hasta con una tijera de podar. Este tipo de situaciones se repiten cada vez con más frecuencia y se ha convertido en el principal obstáculo con el que se encuentran los uniformados a la hora de realizar un operativo. 

"No es algo nuevo para nosotros, la agresión contra la policía es vieja, pero ha crecido la marginalidad es por eso que hay más episodios”, aseguró a Tiempo de San Juan Adolfo Jofré, Jefe de la Policía de San Juan. 

Es que parece ser que la reacción de los vecinos cuando los patrulleros entran a determinados barrios conflictivos es siempre la misma: la violencia. Móviles rotos, policías heridos y detenciones masivas, son el saldo que deja cada allanamiento en zonas consideradas peligrosas. 

En los últimos 6 meses del 2014 se registraron al menos 12 episodios en los que efectivos terminaron heridos al tratar de ingresar a un barrio por algún tipo de procedimiento o en medio de una persecución. 

Según Jofré los casos de policías agredidos son muchos más de los que se publican en la prensa porque a los efectivos no les gusta que se sepa. "No hay intencionalidad por parte del policía para que esto se conozca, no lo anda buscando porque lo afecta moralmente. Imagínese la cantidad de casos que no salen a la luz”
"Es algo contradictorio porque somos los primeros a los que llaman cuando tienen algún problema y cuando vamos nos tiran de todo”, declaró Rolando Narváez, subcomisario, de la División Drogas Ilegales. 

Es que la violencia hacia los policías parece haberse incrementado en los últimos años y todos coinciden en que cada vez que tienen que entrar a un barrio conflictivo, terminan pidiendo refuerzos para salir lo menos lastimados posibles. 

"Hemos tenido casos en los que les han arrojado agua hirviendo o aceite caliente a los efectivos para que no detengan a alguien”, sostuvo Jofré, al tiempo de señaló que el problema se soluciona con educación. "Hay gente que parece no entender porque nunca les enseñaron y cuando la policía entra hacen causa común y no les importa si tienen algo que ver con el allanamiento que se realiza o no”, detalló el funcionario. 

Lugares como el barrio La Estación, en Rawson o Los Cardos, en Chimbas, se han convertido en zonas rojas a las que se hace prácticamente imposible ingresar con un solo patrullero, debido a la furia con la que es recibida la presencia policial. 

Según afirmaron algunos efectivos hay casos en los que hasta han intentado voltear las motos en movimiento, ocasionando en la mayoría de los casos, accidentes de tránsito. 

"La gente reacciona porque no se les puede hacer nada, entonces toman coraje”, agregó un policía que pidió no ser identificado para no tener problemas laborales. 

"Nosotros no podemos pegarles ni nada porque cada vez estamos más controlados, entonces optamos por bancar la trompada o tratar de que no te peguen y salir lo menos lastimado posible”, sostuvo el oficial. 

Sin embargo, los conflictos no se dan únicamente en situación de allanamiento sino que suceden hasta cuando la presencia policial es solicitada por los vecinos. 

En mayo de 2014 tomaron relevancia dos casos de uniformados que terminaron heridos tras intentar controlar una gresca o conflictos entre vecinos. 

"Nos llaman ellos para decirnos que hay una pelea en el medio de la calle y cuando vamos, nos comienzan a agredir a nosotros, es inentendible”, agregó un policía que también pidió no ser identificado. 

Si bien en 2014 no se registró el fallecimiento de policías en medio de grescas vecinales o procedimientos las situaciones en algunos casos han llegado al extremo y los efectivos han terminado con cortes o disparos de armas "tumberas”. 

"Acá tuvimos uno al que le dispararon en la mano y tuvo suerte”, detalló uno de los uniformados consultados. 
Según Jofré la solución es educacional y no la tiene la policía "no somos nosotros los que tenemos que decidir, sino gente mucho más capacitada que tiene que ver cómo recuperar a estas personas. Pero  el problema es la falta de educación y la  "mano dura” no soluciona nada”, concluyó. 

Mientras tanto la violencia en algunas zonas de San Juan sigue aumentando y entrar a algunos barrios se ha convertido en una misión imposible. 

CITAS
"La mano dura no soluciona nada, el problema es educacional”, Adolfo Jofré, Jefe de la Policía de San Juan. 
"Somos los primeros a los que acuden cuando tienen un problema pero cuando vamos nos rompen las patrullas a pedradas”, Rolando Narváez, Drogas Ilegales. 

DESTACADO
En los últimos 6 meses de 2014 se registraron por lo menos 12 casos de policías que fueron atacados por los vecinos y terminaron heridos. 

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