“Nuestro primer deber es atender las necesidades de la comunidad de la Iglesia de Trinidad, ante la ausencia de su pastor. El necesita este alejamiento, ya que el caso se transformó en un escándalo”.
“Monseñor Delgado hablará con él antes de decidir qué camino se tomará. También se va a consultar a los sacerdotes cercanos, amigos, que lo conocen. Acá no habrá juicio canónico, sino contención. No va a haber investigación”, aseguró la fuente ante las evidencias del caso.
“Estamos muy apenados. ´Chiche´, (por el sacerdote De los Ríos), es un cura que nunca tuvo una denuncia. Los laicos de las iglesias pueden denunciar cuando un ministro obra mal, cuando tiene conductas impropias, y nunca nadie tuvo una queja sobre {el. Es un hombre que está desarrollando una labor pastoral realmente muy interesante”, agregó la fuente.
“Sabemos que está atravesando una situación familiar difícil, con su madre, con la que vive, afectada por una enfermedad complicada”, dijeron.
“De todas formas, aseguramos que nadie de la institución va a interceder entre el sacerdote y sus deberes civiles, el deberá afrontar las consecuencias de sus actos. Eso en el plano civil, el derecho canónico va por otro lado”, concluyó.