Sofía Pastran Aballay, de tan solo 17 años, quiere romper el esquema con una creación que ha dejado atónitos a muchos. Se trata de hacer funcionar un auto con agua. “Innovación H2”, así llamó a este proyecto -ya patentado- y espera que sea un boom a nivel automotriz a futuro.
- Tiempo de San Juan >
- Personajes sanjuaninos >
La sarmientina de 17 años que quiere revolucionar la industria automotriz con un auto que funciona con agua
La joven que ya está esperando con ansias estudiar ingeniería electromecánica en la UNSJ, dio a conocer su creación. Su amor por los “fierros” que heredó de su papá fue la piedra basal para esta creación que promete.
Con palabras complejas, pero para entender cómo cualquier vehículo con motor pueda funcionar con agua es así: el proceso implica la generación de hidrógeno a partir de agua mediante electrólisis, la canalización de este hidrógeno hacia el motor del vehículo para su combustión y la producción de energía cinética para propulsar el automóvil.
Está comprobado, funciona. Sofía en charla con Tiempo de San Juan comentó que este proyecto lo hizo junto a su papá, Gabriel Pastrán. Su amor por los autos y con ayuda de él comenzó a interiorizarse sobre este tema, estudió la materia y no dudo ni un segundo en poner en marcha este proyecto.
“Está creado para que se utilice con poca agua y con cualquier tipo, ya que en San Juan no abunda. Sirve hasta con agua de lluvia. Con 100ml (menos que un vaso de agua) hace unos 300 metros. Tiene muchas ventajas. Lo que cuesta más conseguir es el hidrógeno, pero avanzando se podría reutilizar”, expresó Sofía.
Este proyecto lo presentó en una feria que se hace a nivel provincial, regional y nacional. Y en este proyecto utilizó un auto marca AUDI y funcionó. “El método anda bien y funciona en todo tipo de vehículos”. Es más, también ha sido utilizado en motores más chicos, como el de un karting o de una hormigonera.
Sofía está terminando la secundaria y ya espera entusiasmada empezar a estudiar ingeniera electromecánica en la UNSJ (Universidad Nacional de San Juan). “Comencé el cursillo en abril y ya lo terminé, ya estoy adentro. Tuve la posibilidad de estudiar en otro lado, pero elegí la de San Juan porque es una de las mejores”.
Ella y su familia es oriunda de Media Agua, Sarmiento y toda la vida han vivido ahí. Este proyecto comenzó hace dos años, pero la ha unido junto a su papá que es un conocido mecánico de autos de la zona.