Estudiar no solo moviliza habilidades cognitivas - Por María Gabriela Buigues

viernes, 04 de noviembre de 2011 · 19:44
El aprender es un proceso complejo donde la persona está involucrada de forma integral y pone en juego diversos factores para realizarlo con éxito. Este aprender implica no solo aspectos cognitivos sino afectivos, sociales y culturales, y de este modo las personas pueden usar lo aprendido para enfrentar diversas situaciones.

Resulta necesario tener en cuenta numerosos factores externos e internos, que influyen en el proceso de aprendizaje del alumno, entre ellos es posible mencionar el desgano en la última etapa del ciclo lectivo, la acumulación de conceptos para recuperar, la proximidad de evaluaciones integrativas, entre otros.

Lograr un aprendizaje exitoso tanto en lo escolar como para la vida, requiere de un trabajo consiente que movilice armónicamente las habilidades cognitivas, habilidades sociales y las energías motivacionales del individuo. Por ello no se puede dejar de lado una actitud positiva, la motivación, la voluntad y la concentración como factores importantes para alcanzar un aprendizaje eficaz.

Se considera entonces necesario desarrollar en el alumno:

A. Una actitud positiva, que  consiste en enfrentar situaciones haciendo uso de las habilidades y esfuerzo personales. Esta  actitud positiva genera en el alumno el sentimiento de competencia, disminuyendo la ansiedad y mejorando la autoestima.
B. Motivación, que es el deseo de hacer lago. Para desarrollar el interés es primordial tener objetivos claros y precisos, lo cual implica poseer una representación mental anticipada de la meta y así movilizarse a la acción concreta.
C.  Voluntad, entendiendo por ello la capacidad personal que hace posible esforzarse por conseguir los objetivos propuestos. Es importante que el alumno sepa claramente que es lo que quiere conseguir y como debe alcanzarlo.
D. Estrategias de estudio que le permitan organización:

1- Organizar el lugar
• Disponer de un lugar determinado para estudiar, libre de distractores (televisión, ruidos molestos, etc.). No estudiar acostado.
• Ordenar el lugar de trabajo, desechando el material que no es necesario para estudiar
• Tener una mesa que permita tener los materiales de estudio y apoyar el antebrazo
• Tener a mano todo el material necesario para el trabajo de estudiar
• Mantener temperatura y ventilación adecuada, acompañando con una buena iluminación
• Silla cómodas, con respaldo, que permitan apoyar antebrazos y los pies en el piso.

2- Organizar el pensamiento
• Conocer y observar la organización del texto antes de estudiar el contenido. Revisar: índice, orden de los capítulos, resumen, imágenes, gráficos, letras resaltadas, títulos y subtítulos, etc.
• Clasificar la información a través de la confección de esquemas, resúmenes y/o fichas como ayuda memoria.
• Repasar en forma oral lo aprendido.
• Anticipar las posibles preguntas que realizará el profesor
• Solicitar clases de consulta previas al examen.

3- Organizar el tiempo
• Confeccionar un calendario mensual donde el alumno pueda registrar las fechas de evaluaciones y trabajos solicitados por el docente.
• Trabajar sistemáticamente (armar con anticipación la carpeta/cuaderno de estudio, solicitar el programa de estudio con anticipación, completar guías, etc.), para no verse abrumado por el exceso de trabajo a último momento.
• Confeccionar un horario con un plan de estudio, programando el estudio de acuerdo a las exigencias de cada materia. Dejar un tiempo para el repaso y revisión de las materias.
• Estudiar las materias más difíciles cuando se está más descansado.
• No solo el alumno participa en este proceso de aprendizaje, sino que también el adulto transforma, acompaña, regula y sugiere mediando en esta hermosa tarea de aprender para la vida.

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