El hallazgo de una roca que podría contener biofirmas en Marte reavivó la esperanza de confirmar vida pasada en el planeta rojo. Pero la verdadera prueba depende de un reto histórico: traer las muestras recolectadas por el rover Perseverance a la Tierra, en medio de demoras, costos millonarios y un debate político sobre el futuro de la misión.