El asfalto de Kansas City nunca se sintió tan dulce. Bajo el sol de ese martes, tres hombres que parecen salidos de una novela de aventuras épicas arribaron a las puertas del hotel de concentración de la Selección Argentina. No llegaron en aviones de lujo ni en modernos autobuses; llegaron sobre dos ruedas, con el polvo de 17 países impregnado en la ropa y la satisfacción de haber devorado 17.000 kilómetros de geografía americana. Miguel Silio, de 56 años, Yamandú Martínez, de 49, y Vicente Conculini, de 29, fueron recibidos como auténticos "rockstars", bañados en champagne como si acabaran de coronar el podio del Tour de France, tras una odisea que comenzó en su querida Gualeguaychú, Entre Ríos.
Los locos del pedal: de Gualeguaychú a Kansas City, hicieron 17.000 kilómetros en bici para alentar a la Scaloneta
Tres entrerrianos salieron de Gualeguaychú en agosto y atravesaron América entera para demostrar que, cuando se trata de la Selección Argentina, no existen distancias imposibles.
La aventura no fue producto del azar, sino de una determinación casi mística. Miguel Silio, el ideólogo de esta locura, ya es un veterano de las rutas mundialistas, habiendo alcanzado Rusia 2018 y Qatar 2022 con el mismo método. Para él, esta tercera gesta comenzó a planificarse apenas terminó la última Copa del Mundo. El 16 de agosto emprendieron la marcha, sin siquiera saber con certeza dónde jugaría el equipo de Scaloni. Según relató Miguel -en declaraciones a Clarín- al llegar al destino final, la previsión fue su mayor aliada para disfrutar el tramo final del recorrido: "Salimos el 16 de agosto y con el tiempo suficiente para llegar a Vancouver, Canadá, si era necesario. Cuando salió que Kansas iba a ser la sede de Argentina, el excedente lo usamos para ir disfrutando el último mes en Estados Unidos, lo hicimos más distendidos, disfrutando sin apuro. Llegamos y estamos felices".
Sin embargo, el viaje estuvo lejos de ser un paseo placentero por la costa. Atravesar el continente implicó enfrentarse a la cruda realidad social de la región. En Ecuador, la expedición se vio forzada a detenerse y buscar refugio ante la violencia desatada por un motín carcelario que terminó con asesinatos de civiles. El peligro volvió a acechar en Colombia, donde la explosión de un coche bomba en plena ruta los obligó a resguardarse en un hotel. Yamandú Martínez, quien se unió al desafío tras años de planificación, recordó la intensidad del proceso previo y la caída física que sufrió durante el trayecto: "Desde 2022 estuvimos planeando este viaje para poder llegar a este día. Me caí dos veces en el trayecto, pero aquí estamos".
Entre los momentos de tensión, el camino les regaló un encuentro que guardarán como un tesoro nacional: una charla de tres horas con el máximo exponente del básquet argentino. Vicente Conculini recordó con emoción aquel encuentro fortuito que nació de un simple mensaje: "Hace dos o tres semanas conocimos a Manu Ginóbili, lo conocimos en la cancha. Le habíamos escrito anteriormente y nos respondió, tomamos un café con él y con su madre como dos o tres horas. Hablamos de nuestro viaje, de la vida después del básquet y una charla muy linda".
Ahora, instalados en Kansas, los ciclistas no ocultan su ambición de compartir un momento con el capitán de la Selección. Con la picardía propia del entrerriano, Yamandú y Miguel ya lanzaron el guante para un posible encuentro en la concentración. Yamandú reveló que hay altas probabilidades de ser recibidos por la delegación y bromeó sobre la preparación del astro rosarino: "Sabemos que Messi está calentando el agua para tomar unos mates". Inmediatamente, Miguel redobló la apuesta con el orgullo de su tierra: "Perdón, le vamos a enseñar a cebar mate, porque él es el mejor jugador, pero los entrerrianos tenemos que darle una clase".
Más allá de la anécdota deportiva, para Miguel Silio este viaje representa una filosofía de vida, un enfrentamiento directo con el paso del tiempo y la búsqueda de la plenitud. Con la sabiduría que dan los 25 años de cicloturismo, el líder del grupo reflexionó sobre el motor interno que lo impulsa a seguir pedaleando por el mundo: "Lo pienso habitualmente porque hace 25 años que hago viajes en bicicleta. Lo hago por conciencia de finitud, sé que el tiempo es escaso, que la salud se va con el tiempo, tratar de disfrutar y hacerlo mientras puedo, me hace muy feliz que a los 56 años pueda seguir haciendo esto que tanto amo".
(Con información de Clarin)