Con apenas 19 años, el jinete sanjuanino se convirtió en una de las revelaciones del Festival de Doma y Folclore. Criado entre caballos, empujado por su familia y aferrado a un casco que le salvó la vida, hoy pelea arriba entre los mejores del país. “Trato de disfrutar cada momento”, le dijo a Tiempo de San Juan.